viernes, 27 de marzo de 2009

El águila de plaza Italia

Monumento en Plaza Italia - La Plata

Estaba pensando en el águila de Plaza Italia, después de 50 años, la vuelvo a ver esta vez desde el auto parado en el semáforo de diagonal 74 y 43, una prohibición cívica de no avanzar en rojo y esperando el verde, ese color que sube a las hojas y y ese rojo que baja a las copas. En ese momento, se metió el águila en mi retina, su figura liviana, ligeramente inclinada hacia arriba, un ala medio desplegada, la otra abierta como desafiando la vertical del aire, liviana, sobre la copa de los árboles, en actitud de iniciar el vuelo.
La Plaza Italia está en la encrucijada de 4 calles, la diagonal 74 sigue su devenir de asfalto lineal hasta el cementerio, donde los devoradores de carne son simples maderas como prótesis para los cuerpos encerrados y enterrados en la humedad de la tierra.
La historia oficial dice que 32 años después de construida una columna de piedra de estilo corintio emplazada en el medio de Plaza Italia, fue colocada el águila que era de bronce y sostenía entre sus garras las banderas de Argentina y de Italia celebrando la confraternidad entre ambas naciones.
Pero en los años 50, un urbanista moderno, con el parque automotor en alza, creyó conveniente agilizar el tránsito en la encrucijada cortando por la mitad la plaza de modo que los dos pedazos de media luna, quedaron bordeando el segmento de la calle 7 que la atraviesa desde entonces.
El monumento que estaba en el centro de la plaza, como un eje del mundo con el águila en el extremo solar, fue desplazado hacia la mitad más próxima a calle 6. Ese desplazamiento tendría años mas tarde, una consecuencia desafortunada y escalofriante, porque correr el centro de un axis mundi, no es una acción inocente es como sacar el huevo del nido. La semántica de los mitos remite al mismo significado el de provocar una ruptura en el orden del cosmos, una alteración de la cosmogonía, una aberración entre la ley divina y la ley de los hombres. Porque si el eje del mundo para el águila era ese, es porque un Dios en un lugar del cielo como arquetipo ideal, trazó ese eje, el primero y el hombre no hace más que repetir ese acto primordial.
Pero la pequeña necesidad de agilizar el tránsito vehicular, es una meta menor que no tiene en cuenta el lenguaje del mito, de los ejes del mundo, del eterno retorno, de las consecuencias atroces que puede desatar el quebrantamiento de esas leyes no escritas, pese a que en la modernidad el mundo está desacralizado y secularizado y lo sagrado se encuentra dentro de los templos, como lo profano está antes de él.

Desde mi niñez viene el recuerdo de otra águila, cuando la caída del sol vuelve a poner las sombras en los cuerpos y la luz artificial de los faroles, traza sombras caprichosas, el ave despertaba, lentamente comenzaba a batir sus alas mientras erguía su cabeza y las plumas dejaban caer el bronce y adquirían un color azulado sobre un pecho blanco.
En ese momento, se acercaba un hombre de mameluco con guantes de cuero, y botas de goma, un cuidador del zoológico trayendo una bolsa al hombro. Se paraba debajo del monumento a unos cuantos metros, desataba el nudo de la bolsa, sacaba un pedazo de carne de algún animal cuadrúpedo, aún sangrante y lo arrojaba al piso, justo frente al águila quien, con instinto carnívoro intacto, desplegaba sus alas y bajaba suavemente al suelo. Silenciosa y precisa, posaba sus garras sobre el trozo de carne y con su pico fuerte, como una tenaza de metal, arrancaba un pedazo que tragaba de inmediato y una vez saciado su apetito, volaba a lo alto de la columna y quedaba inmóvil, con el bronce de nuevo en sus alas.
La elegancia de sus movimientos, su perfumado plumaje y su apetito por la carne fresca, contrastaba con los torpes y húmedos buitres carroñeros, quienes lejos de ahí, al final de la diagonal, volaban a ras de las cruces oliendo a podredumbre.



Pero un día ocurrió algo no previsto, una noche de carnaval, con las luces de colores, con el ruido de las comparsas, la algarabía de las personas, la humedad de los baldes de plástico con su carga de bombitas de agua, personas disfrazadas de monstruos, de animales, máscaras que para mí, eran una ausencia de la persona y una presencia de la bestia, con pelos de papel picado y narices de plástico, todas iguales (como las que cincelan hoy los cirujanos)
En un instante, el águila despertó, agitó sus alas en modo furibundo, voló directo hacia las personas que estaban en la ruidosa comitiva, y con su pico abierto, voraz y certero, atacó a los ojos y vació las órbitas. Ellos daban tumbos, andaban en zigzag, gritaban desconsolados, con las manos crispadas sobre sus cabezas. Ignoraban qué había pasado pero el tránsito de la luz a la oscuridad, de la alegría al dolor, fue súbito, vertiginoso, cruel, más allá de cualquier comprensión, la total desolación.
De repente, dos gitanas de la diáspora, con sus vestidos de guirnaldas y de flores que se mecían en sus faldas, con el pelo negro y rizado, se acercaron a consolar a los nuevos ciegos, a curar las heridas de las órbitas vacías, con un bálsamo de un color y un olor especial, no se parecía a los jarabes habituales, ni a los aromas conocidos.
Detrás de ellas, un hombre alto y calvo, de camisa gris, desata una bolsa de arpillera que llevaba entre sus manos y saca del fondo unos bastones blancos y unos lentes negros, que generosamente reparte entre los desafortunados ya serenos con el bálsamo pero incapaces de conducirse en la oscuridad .Con los lentes delante de su ojos mutilados, comenzaron a caminar recto, al ritmo acompasado de los bastones blancos, y fueron retirándose, marchando hacia sus hogares.
Cómo pudo ocurrir el espantoso episodio?
¿Porque el águila mansa que devoraba gustosa la carne de la pata del animal que le ofrecía el cuidador del zoológico se volvió agresiva y secó de luz los ojos de esas personas?
¿Porqué un ave que es tan solar y seca que está mas cerca del Fénix que del buitre arroja a esas víctimas de la luz a la sombra, porqué esa conducta de ave rampante?
No lo sabía, había visto el lamentable hecho desde la ventana del auto de mi abuelo, cuando mi familia estaba fuera, de espaldas al águila, mirando las comparsas, yo estaba dentro, en el coche, no quería saber de máscaras ni de fantasmas.
Opté por el silencio, nadie me iba a creer porque nadie vio y no era un relato convincente, porque el águila estaba en lo alto de la columna otra vez inmóvil, definitivamente de bronce.

Un mes después, para mi mal, empiezo el jardín de infantes; un micro, casi tan largo como la cuadra, para justo en mi casa, abre la puerta y subo; mi mamá y mi abuela con una sonrisa desde la vereda, me despiden afectuosamente. Pero sus gestos y saludos, no pudieron impedir la sensación de vacío y de abandono, repentinamente huérfano, solo, arrojado a la calle.
Cuando el chofer me saluda con un -bienvenido Marcelo, elegí un asiento-
¡quedé paralizado, casi no podía creer que era el mismo hombre calvo, de camisa gris que había acudido en ayuda de los ciegos!

Cuando dirijo mi vista hacia el interior del micro, veo en el asiento que quería para mí,a un chico ciego, con bastón blanco.
Inmediatamente pensé, fue el águila, el águila lo hizo…
En la eternidad de ese instante, el hombre del volante, vuelve su cabeza hacia mí diciendo -te presento a mi hijo, se llama Marcelo igual que vos-
Mi sensación era la de estar en la barriga del monstruo, ya no era un micro, debía salir de ahí pero sabía que no podía hasta llegar a la escuela. No se de donde saqué fuerzas para caminar por el pasillo del interminable micro y elegir otro asiento al otro lado del pasillo. Desde allí podía espiar al ciego, lo pude ver leyendo un libro con la yema de los dedos. Supe después que era el sistema Braille de lectura.
Un curioso triángulo de caras que circulan por el espejo retrovisor interior del micro, yo, mirando al que no ve, el padre que me ve cuando no estoy espiando la cara del que no ve y que sin embargo se refleja; en ese punto de coincidencia, cuando las miradas se juntan y se fugan, veía mi rostro como el de un pasajero extraño y conocido, una ausencia y una presencia, a diferencia del rostro que se refleja pero no puede ver y que es parte de la ronda en el juego del espejo.
Poco a poco, aquella angustia inicial, se iba licuando por mi alma como plomo fundido.

Años después, tuve la necesidad de buscar las respuestas a las preguntas acerca de los hechos que habían ocurrido en Plaza Italia. Supe entonces que el águila estaba en el centro del mundo y su emplazamiento posterior en el extremo de la plaza, fue el motivo de ese furibundo ataque a aquellas personas.
Antigua Plaza Italia

El desencadenante de la tragedia, una aberración en el sistema simbólico de los mitos y de su ley no escrita; todo por una vana necesidad urbanista.
Los nuevos ciegos, aquellos que tenían la memoria de la luz, tuvieron que adaptarse a su nueva situación de sombra perpetua, en un mundo flexible, con un afuera y un adentro, como un laberinto de puertas giratorias en incesante movimiento de la sombra a la luz y de la luz a la sombra.
En cuanto a las gitanas que acudieron en su ayuda, ellas sabían de la leyenda del águila, habían escuchado la voz de los oráculos, conocían el relato de un bálsamo que el vuelo del chamán traía desde la ciudad de los pájaros, en lo alto de la montaña, allí, donde las águilas mudan el pico y las plumas.
¿Porque estaba el hombre del micro en la escena con la bolsa de arpillera llena de bastones blancos y de lentes oscuros?
Ellas le revelaron la profecía, esa palabra a mitad de sendero entre la voz de los dioses y la mirada de los hombres; entonces él supo como ayudar, con la técnica adecuada para que los nuevos ciegos puedan adaptarse al mundo. Pero nada racional puede explicar la metamorfosis del águila ni la leyenda de su renovación, como el surgimiento del Fénix a partir de su propia combustión.
¿Porque estuve ahí, como testigo solitario del violento episodio?
Lo ignoro, el águila se llevó la respuesta al centro de la plaza, que ya no está y que sin embargo es.

Marcelo Ocampo

miércoles, 18 de marzo de 2009

Células madre: enfoque bioético

ILUSTRACIÓN DE CÉLULAS MADRE
FUENTE: Revista Scientific American

El debate alcanza a la oferta mediática de donación altruista o donación para uso personal desde los bancos de células madre y de su estatuto de público o privado y al embrión como fuente de células madre.

Autor:Dr. Marcelo Ocampo

Introducción

Según la Real Academia Española, madre es la que ha parido, también la matriz en la que se desarrolla el feto
Madre remite a Gea, Gaia, la tierra, prodigiosa, peligrosa, dispensadora de bienes y de catástrofes. Hay toda una red semántica en torno de madre como símbolo de amor, belleza, contención, actitud de entrega.
Hoy, irrumpen en el mundo científico, en la medicina, en la sociedad a través de los medios de difusión masiva, las células madre: las que se reproducen dando dos o más células hijas.
Descorriendo el velo de la polisemia semántica, la característica que une a todas las madres es su capacidad reproductiva, de dar vida y en el caso de las células la capacidad para curar enfermedades que fueron obtenidas de fuentes distintas por dos laboratorios hace 15 años. En EEUU, “Los Institutos Nacionales de Salud, regularán las investigaciones con células madre. Los fondos públicos no eran aplicables en este tipo de estudios desde el 2001”. Barak Obama en el cumpleaños del Senador Edward Kennedy. (www.edicionesmedicas.com.ar).
El veto a la financiación dio por tierra con la prohibición conocida como enmienda Dickey que limitaba los fondos para estas investigaciones, y se sitúa en una fuerte polémica sobre los asuntos científicos, terapéuticos y bioéticos. Además, terminó con la moratoria que fue propuesta por algunos eticistas en virtud del estado de conocimiento de la ciencia y la incertidumbre acerca de las reales probabilidades terapéuticas en una posición intermedia, entre Barack Obama y el Papa Benedicto XVI.
El debate alcanza a la oferta mediática de donación altruista o donación para uso personal desde los bancos de células madre y de su estatuto de público o privado.


Las células en un mundo complejo

Poner a las células madre en el mundo de la investigación y de la medicina, no debe hacer olvidar el mundo en su totalidad y en su complejidad; el doctor Hamid Gourabi, presidente del Instituto Royan Medicina Reproductiva y Células Madre iraní, se pregunta ¿Qué sentido tiene proteger un embrión más pequeño que la cabeza de un alfiler cuando en otras partes del mundo se puede matar a niños con las armas más sofisticadas? Fomentar todos los esfuerzos posibles para el avance de la ciencia es una obligación de toda la humanidad”. (www.edicionesmedicas.com.ar)
En nuestro medio, el cura Dr. Leonardo Belderrain, de la diócesis de Quilmes dijo: “algunos líderes católicos hablaron de una triste victoria de la política sobre la ciencia y la ética. Para mí es un triste análisis: ni Obama es tan científico ni nuestra iglesia es tan ética con sus indefensos indígenas, sus enfermos de sida, sus menores abusados y sus mujeres muriendo en abortos clandestinos”.
En Oriente Medio y en Occidente, con diferencias culturales, políticas, éticas y religiosas, las células madre generan una polémica cuyos ejes pasan por el estatuto del embrión, el uso de las mismas como fuente de recursos terapéuticos, las expectativas futuras de curación de enfermedades degenerativas, los recursos financieros en medio de una crisis global y la cuestión de los bancos públicos al alcance de todos o privados al alcance de unos pocos.

Aspectos científicos

La ontogenia, los tipos, la procedencia y posibilidades terapéuticas de las células madre, son el primer paso para establecer el nivel científico y técnico del conocimiento. Este primer nivel es necesario para el anclaje del análisis de los potenciales conflictos éticos que pudieran surgir del uso de esta tecnología.

¿Qué son las células madre?

Son un tipo especial de células que tienen la capacidad de dividirse indefinidamente y dar origen a diferentes tipos de células especializadas, no sólo morfológicamente sino también en forma funcional.

¿De donde se obtienen?

Tres son las fuentes: embriones, de cordón umbilical, adultas y su gemelas reprogramadas (IPS)

¿Todas tienen la misma capacidad?

Las embrionarias tienen mayor capacidad de regeneración y multiplicación indefinida. Para los trasplantes se pueden usar cualquiera de ellas, para regenerar otros tejidos, esto está en investigación.

¿Cuáles son las aplicaciones terapéuticas?

Hoy la única indicación terapéutica son enfermedades hematológicas como la leucemia y la talasemia. Se realizan transplantes antólogos y/o alogeneicos es decir entre personas histocompatibles. En el caso de los bebes con un hermano que sufre de este tipo de enfermedad hematológica, las células de cordón umbilical son enviadas al banco de células del hospital Garraham. El INCUCAI. es el centro regulador de este banco.
Así en nuestro país, el Hospital Juan P. Garraham es el único que cuenta con banco público que se inició para conservar los cordones de niños nacidos que tuvieran hermanos con enfermedades hematológicas, actualmente se ha ampliado para toda la población, ahora con donación sin rótulo. Si bien los bancos privados difunden posibles usos en enfermedades tales como la diabetes, Parkinson y patologías autoinmunes, esto no es posible hasta ahora.
Las células madre de embrión son usadas para la investigación por su potencial capacidad regenerativa de tejidos.
Por otra parte, hay un grupo de pacientes pudientes que hacen conservar el cordón en forma privada, criopreservación pero no tiene sentido porque primero no se conoce cuan larga puede ser la conservación y para las enfermedades hematológicas no tiene sentido, quizá el dueño de un cordón criopreservado dentro de 40 años tenga un infarto y si la investigación resulta se podrán usar las células para curarlo pero es de un costo no accesible e incierto.(Hematóloga consultada: Dra. Virginia Schuttenberg )

Embriones, religiones, sociedades seculares

El ojo de la tormenta está en la obtención de células madre de embriones o de fetos abortados considerando el estatuto ontológico de persona. El estatuto ontológico del embrión es una de las preocupaciones centrales de la bioética. Hay una cuestión científica o el embrión como individuo de la especie humana, una cuestión filosófica, o el embrión como persona y una cuestión jurídica o el embrión como sujeto de derecho. (Profesor Ballesteros en www.bioeticaweb.com).
Para la iglesia católica el embrión es persona a partir del momento de la concepción, y como tal sujeto de derecho.
Para los musulmanes, según El Corán a partir de los 120 días, cuando Dios insufla el alma en el nuevo individuo, esta creencia permite a los científicos iraníes investigar con mayor libertad las células madres embrionarias y con menor presupuesto que en EEUU. (www.edicionesmedicas.com.ar)
La ley judía, en cambio, considera que un embrión es el material genético que no tiene la condición de una persona. Según el Talmud, el embrión es “simplemente el agua” en los primeros 40 días de gestación. La curación y la preservación de la vida humana tienen prioridad sobre todos los otros mandamientos en el judaísmo. (http://www.mundo.in)
Para el doctor José Alberto Mainetti, hay dos concepciones contrapuestas: la genética, que es la que sostiene que la vida existe desde la concepción, y la epigenética, que afirma que el proceso embrionario va adquiriendo estatus humano y moral como proceso gradual y difenciado de la antropogénesis, filogénesis y ontogénsis humana. (Quirón, vol.36 nº1/3, 103.2005).
"¿El embrión es un agente moral al que le conferimos derechos y deberes? -se pregunta Florencia Luna, directora del área de Bioética de FLACSO, dice que “la ley no le otorga a la muerte de un embrión el mismo rango que a la muerte de una persona."
"Cuando uno habla del estatus del embrión, no se refiere a un evento cromosómico o genético, sino a uno en el que confluyen desde la dimensión biológica hasta la filosófica, la ética y la legal -explica el doctor Mario Sebastiani, miembro del Comité de Bioética del Hospital Italiano-. Y si bien existe vida una vez que el huevo está fertilizado, eso no quita que podamos intervenir, porque ese grupo de células no es una persona, del mismo modo en que no lo es un individuo que tiene muerte cerebral." (Nora Bär, diario La Nación www.lanacion.com.ar)
Como contrapartida, el Dr. Juan C Caprile, Titular de la Cátedra de Bioética de la UCALP, afirma que: “El embrión es un ser humano que debe ser respetado desde su inicio por la dignidad que se merece como persona constituida integralmente en forma física, psíquica y espiritual con un sentido de trascendencia sin vulnerar su Derecho a la vida”. (www.eldia.com.ar)
“¿Cómo definir biológicamente –científicamente- lo que un embrión humano sea sin dar cuenta no sólo de lo que ‘embrión’ signifique sino también de lo que signifique el término ‘humano’?
¿Es el género próximo el genoma nuclear humano y la diferencia específica el potencial de desarrollarse? Si así fuera nos quedaría definir, como hemos dicho, en que consiste el genoma nuclear humano y su potencial. Pero una definición en sentido estricto nos pide que no incluyamos términos que a su vez necesiten ser definidos. Por eso es que resulta tan problemática la definición propuesta.” (Juan Carlos Tealdi, “¿Es posible una definición biológica del embrión humano?”, Revista de Endocrinología Ginecológica y Reproductiva, Vol.XIV, N°3, noviembre de 2007, págs.49-51).

Teorías bioéticas en escena

Desde el utilitarismo que admite en sus fundamentos el cálculo moral, la investigación con células madre de embriones estaría permitida para salvar la vida de personas enfermas si no existe otro recurso terapéutico, “se debe hacer lo que es bueno para la mayoría de las personas enfermas”, no importan las consecuencias del acto.
En cambio para el deontologismo, es bueno hacer lo que se debe, no hay cálculo moral posible, entonces si el embrión es persona hay que tratarlo como tal, no podría utilizarse como medio para salvar a otra persona.
Claro que si no es persona el hacer lo que se debe legitimaría su uso. Esto en cuánto a la ética sustantiva de la cuál se derivan principios y reglas éticas.
Una postura intermedia, conciliadora es la de Reese, reverendo del Centro Teológico Woodstock, quien propone -por ejemplo-, no crear embriones sólo con fines de investigación, sino utilizar los excedentes de las clínicas de fertilidad, que de todos modos serían destruidos. También manifestó que los investigadores deberían demostrar que su trabajo no podría realizarse con células madre no embrionarias y que la investigación con embriones debe avanzar hacia el objetivo de usar sólo células madre no embrionarias.
La postura media sostenida por Resse, explicita un propósito de ‘aplicación’ biotecnológica partiendo de un supuesto destino de destrucción.

Células madre de fuentes no embrionarias

El uso de las células madre de adultos no tiene mayores problemas éticos, cae dentro de los cuidados en ética de la investigación, teniendo en cuenta el consentimiento informado como figura legal que encarna el principio de autonomía o decisión de donar células y por otro lado de beneficiarse de la terapia con las mismas.
Las células madres de cordón no presentan prima facie ningún problema bioético, ma allá del consentimiento informado de los padres.

Bancos de células madre, ¿públicos o privados?

En cuanto al tipo de banco público o privado tiene simetría con la donación de órganos como acto solidario de donar una decisión altruista para quien lo necesite es el bien común.
Nadie está obligado a donar, de ahí el acto voluntario. En el caso de bancos privados, nadie está legitimado para decir que no hay que hacerlo, queda dentro de las libertades individuales.
Otra cuestión son las patentes y los royalties que embolsan las compañías farmacéuticas, que patrocinan la investigación con células madre, no es un dato menor y la guerra de las patentes se cotiza en la bolsa, poniendo un precio muy alto a la inversión y al sueño de muchas personas para llegar a beneficiarse con esta terapia.
La misma Infanta Leonor, mandó sus células de cordón umbilical, lejos de España, donde funcionan cuatro bancos públicos de células madre, ¿qué queda para el resto de los españoles?

Conclusión

Las células madre obtenidas de cordón umbilical o de personas adultas, no tienen mayor problema o conflicto ético más que el consentimiento informado y no es diferente a las exigencias éticas de cualquier otra investigación o procedimiento terapéutico con seres humanos.
El foco de la tormenta es el uso de embriones con fines de investigación que conlleva la muerte de ellos y fomenta la creación de embriones con fines distintos a la procreación.
¿Solo aquellos embriones ya condenados a muerte son los que podrían utilizarse porque de todos modos serán desechados?
¿Un supuesto destino de destrucción es suficiente argumento para el uso de embriones con fines de investigación?
La justificación ética o la prohibición del uso de embriones como fuente de células madre, varía según la cultura, los valores, y las políticas en materia de investigación clínica o experimental.
Los bancos públicos de células madre de cordón umbilical, con la donación solidaria, altruista, mantenida con políticas sanitarias y fondos públicos, garantizan el uso para todos de las células madre.
En nuestro país, el Hospital Garraham cuenta, desde el 2005 con un banco de estas características.
Los bancos privados son legítimos y dependen del principio de autonomía, pero solo garantizan el uso para unos pocos.
La bioética asoma así como un puente levadizo a transitar en la toma de decisiones sobre la salud y la enfermedad, la investigación y su aplicación, la medicina y la sociedad frente a un conocimiento biológico probabilístico y una toma de decisiones basada en incertidumbre.
Sin la reflexión bioética, imagino que algún día un clon de mí, parado frente a mí, reclamará por su identidad, ese día, el último humanismo, habrá caído.

Autor:Dr. Marcelo Ocampo
Fundador del Comité de Bioética del Hospital San Juan de Dios de La Plata, Argentina.


martes, 10 de marzo de 2009

La ilusión de un sueño

El anillo de piedras azules


Cuando llegamos de las vacaciones, Sandra comenta:-Perdí el anillo.
- ¿Cuál anillo? –pregunto.
–Ese de piedras azules que me reglaste para un aniversario.
- Ah, sí (no tenía idea de que anillo era).
–A lo mejor lo perdí en la costa-.
Yo pensaba que podría estar perdido en la casa, que nunca podría haber viajado con ella. Sin embargo, para algo tan pequeño como un anillo, la casa puede ser del tamaño de la costa.
Quizás se lo tragó la boca del lavatorio y está rodando por las vísceras de la cañería, tal vez llegando a la cloaca y adiós anillo, pensé.
-A lo mejor aparece en el lugar menos esperado y en el momento que uno no lo busca-.
-Ojalá, era tan lindo que otro igual no voy a conseguir- dijo con cierta tristeza y presagio de desgracia, o mejor una maldita profecía de Casandra, el mundo de objetos perdidos, tan lindos, tan únicos, de evocación singular de algún aniversario, que su ausencia es una verdadera tragedia cotidiana.
-A lo mejor lo encontrás como aquella ojota que arrastró el agua de lluvia, en bajada por la avenida y que diste por perdida, hasta que horas después bajaste del departamento y la encontraste (anclada a la rueda de un auto, como una canoa de goma amarrada a un muelle de látex redondo).
-Puede ser- pero ahí seguí la lógica (la lógica del deslizamiento del agua por el plano inclinado de la calle). -Sí, tuviste suerte de encontrarla luego de cuatro horas, cuando paró de llover-.
-Es cierto, me iba a costar conseguir otra ojota igual, es tan linda, un modelo que ya no venden. (De nuevo el presagio de desgracia de aquellos objetos desaparecidos en la cotidianeidad e imposibles de reemplazar).
El día caía, las valijas estaban ya casi sin la ropa. ¡Cuánta ropa por unos días! -pero el tiempo es tan cambiante, a la costa hay que ir bien pertrechado.

La mañana del día después, el teléfono suena y la voz apagada de mi tío Raúl, internado en una clínica por una cruel enfermedad, todas son crueles pero ésta era además terminal. Me pide que lleve a un cura muy particular, tan particular como él, una persona muy creyente y muy mística que divertía a todos con sus trucos de magia, pero esta vez, era de toda necesidad encontrarse con este cura. Subo al auto, busco a Leonardo, en su casa y le explico la necesidad, la urgencia del caso, mientras un perro San Bernando olfateaba mis zapatos y Monseñor Podestá me miraba desde un cuadro. Al rato, estábamos en la clínica. Me quedo en la sala de espera mientras él entra a la pieza a hablar con Raúl. Y Leonardo, cuando sale, mira al cielo, como interrogando a Dios -¿porqué le pasan estas cosas a las buenas personas? Lo alcancé hasta su casa agradeciendo su buena disposición.
Nunca supe qué hablaron, pero la última vez que charlé con mi tío, tuve por cierto que aquella conversación, le había traído la paz que necesitaba. Cuando ocurrió el desenlace, cuando la parte terminal de la enfermedad se hizo carne, pensé en ese rito de iniciación hacia el mas allá y la complicidad en la frontera, entre Leonardo y mi tío Raúl, como había ocurrido con el Minotauro y Teseo, su Redentor y el secreto en aquel bosque de Colono cuando Edipo viejo y ciego, le confiesa a Teseo, rey de Atenas algo que jamás se sabrá, otro rito de iniciación al mas allá y otro pacto secreto.

Pasó el tiempo, rápido y devorador como suele ser, con los recuerdos como telarañas y las imágenes que se agolpan en la azotea de la memoria y el incesante fluir de sensaciones y de intuiciones por el inconsciente.
Una noche, mi hija tiene un sueño, vio a su tío Raúl saliendo del cuadro de su pieza, corriendo la pintura de dos hermosas rosas y de un hada trepada a su tallo como una pequeña mariposa, la llama en voz baja, con una dulce mirada y esa cara bonachona, la invita a atravesar el espesor del cuadro que colgaba de una pared lateral. Ella acepta de buena gana y vestida con pijama de seda decorado con motivos infantiles, toma la mano de su tío y ambos entran por el cuadro a otro lugar, a otra dimensión
.

Ella presiente, aún en sueños, algo del más allá, no sabe qué es, pero a medida que ingresan , se ve un camino recto con algunas curvas suaves y siempre ascendente, como el de una montaña.
En efecto, era un camino de montaña por el cuál iban ascendiendo, había una bruma que obstaculizaba la vista.
De pronto llegan a una especie de descanso y desde allí Lucía le dice: -Pobres hombres esos que están allí(señalando el lado izquierdo del camino)¡deben tener mucho frío con esa escarcha en la cara!- ¡No los mires!, están muertos, no sienten el frío.
-¿Y ese olor feo?- insiste ella. -Es la parte del lugar que menos me gusta,- le dice él. - Pero hay que pasar por acá para que veas un lugar hermoso, con mucha luz ;un jardín inmenso de flores de todos los colores y árboles de grandes copas, como un bosque de kaleidoscopio-.

Y a medida que iban ascendiendo, la atmósfera se hacía más liviana, más diáfana, con aromas agradables y ese olor inicial, ya había quedado atrás. Al llegar al quinto descanso en la montaña, ahí estaba el bosque de kaleidoscopio, con colores que danzaban entre las flores, que estaban suspendidas en el aire, no tenían raíces, tampoco las verdes copas de los árboles a ambos costados del camino. Y el aroma era dulce, extremadamente agradable, entre las flores de pétalos multicolores y las gotas de rocío como prismas esféricos refractando los colores desde la superficie verde de las hojas.Por encima, nubes rosadas y una claridad tan intensa y tibia que era la celebración de la luz, una primavera eterna, tal vez el paraíso prometido.
Ella toma un caramelo que brotó del suelo y mientras saboreaba el rico manjar, Raúl la invita a mirar: -Allá, allá delante, ¿ves esa pequeña roca de lágrimas?, ahí en una de sus paredes, cuelga una lágrima de una delgada y tenue membrana-.
-¿La ves?, -sí es muy linda.
- Bueno, ¿te acordás que soy mago?
-Lucía asiente con la cabeza.
-Me saqué muchas veces el dedo pulgar; hipnoticé a muchas personas, a tu abuela, a tu mamá, a tu tía ,a tu primo; hice desaparecer distintos objetos, que luego hice aparecer con la varita mágica. La ilusión y la fe eran las dos condiciones por las cuales podía hacerlo-.
-Ahora te voy a mostrar el último truco de magia. Voy a hacer aparecer algo que tu mamá perdió hace un tiempo.
-¿Cuánto hace?- pregunta ella.- No importa cuánto, porque la magia no tiene tiempo, tampoco un lugar, como te dije, es cuestión de ilusionarse, de imaginar, de creer, no hay fronteras, por eso yo puedo pasar a tu mundo y traerte hasta este otro lugar, porque soy mago y vos tenés fe y crees en la magia-.
-Ahora tenés que cerrar los ojos, sin espiar-Lucía cierra los párpados y para no tentarse con mirar, aprieta sus manos sobre ellos, la ceguera del instante. ¡El pacto una vez más!
El dice:-A la cuenta de tres podés abrir los ojos, a la una, a las dos…El suspenso iba en aumento, el espacio luego del dos era casi una eternidad, hasta que llega el tres.Ella con gran expectativa pone fin al suspenso, retira sus manos, abre sus párpados, libera sus ojos a la luz y puede ver sobre aquella ramita de lágrima, el brillo de las cinco piedras tan azules como el quinto cielo, engarzadas en una flor de plata sobre el aro del anillo y el entusiasmo se apodera de su espíritu, entra en él, lo alborota.
-Andá y tomalo- le dice.-La lágrima es tan delicada y frágil que si lo intento yo se puede romper y el anillo de piedras azules rodaría hacia un lugar tan profundo que se perdería para siempre-.
Dicho esto, se despide con un beso suave y su imagen se va desvaneciendo en una especie de tercer espacio...

Creo haber estado despierto cuando presiento los pasos de mi hija, descalza corriendo hacia nuestra habitación y con voz entrecortada por la emoción gritando, -¡mamá, mami, tengo el anillo de piedras azules, ese que habías perdido!-
Sandra que estaba dejando la última somnolencia, en el estado de vigilia inicial, pregunta:-¿Dónde lo encontraste?-
-Yo no lo encontré, el tío Raúl me dijo donde estaba.

Autor:Marcelo Ocampo

jueves, 5 de marzo de 2009

Anécdotas de consultorio

Una historia de ángeles

Detalles de la imagen :Los ángeles de la Madonna Sistina.
Rafael Sanzio. 1513-1514

Hoy nada asoma más que la noche, negra o marrón, se parece a la tierra.
Una noche despoblada de cuentos, plomiza, tal vez ni vuelen los ángeles por el alerta de tormenta.

Hoy atendí a una paciente especialista en “espiritualidad” y me habló de los ángeles, solamente me puse a escuchar y a preguntar cómo eran los ángeles- es fácil identificarlos, tienen nombres que terminan en "EL"-me dijo,- en su casa o su familia hay quién se llame Ezequiel, Gabriel, Axel, Emanuel? - entre mí, pedazo de animal, pensaba en Jor- El, el padre biológico de Superman en la revista de historietas.

Le dije que sí que hay un Ezequiel, sobrino, un Gabriel primo, pero en mi núcleo familiar propio, edípico, no, no hay. Luego pensé y le pregunté, si valían los segundos nombres para entrar en la categoría de ángel- sí, me dijo, no importa el orden, y ahí nomás le chanté Mariel, el segundo nombre de mi hija Lucía,- ahí está el ángel -me dijo; le contesté que en Grecia a un don de tal por cual le decía daimon...se estremeció y me dijo: eso parece del diablo, es contra los ángeles. Bueno, entonces sacamos daimon y dejamos ángel, pero mi primo es Gabriel, un ángel que le gusta el asado, quemar carne y tomar cuanta bebida haya en la mesa (igual que a mí, pero no lo dije). Así pueden ser los ángeles, si así reúnen a la familia son onda positiva y diluyen problemas y desatan nudos y mitigan la angustia.

Tomá este antihistamínico cada 24 horas y si querés, podés volver en un mes, no antes, no creo que haga falta ya hiciste mucho tiempo de vacuna, años de vacuna y con asistencia casi perfecta.- Sí, la verdad es que el tratamiento me hizo muy bien, salvo este resfrío pasajero al regreso de las vacaciones - Ahora no mas vacunas, se trata de fármacos unos días y nada más( no quería saber de historias de ángeles tal vez porque ella me seguía hablando de los llamadores, de un mundo fantástico, de los ángeles bíblicos, de Rafael su segundo hijo que es un ángel). Termina la consulta, me da un beso y se va.

Llamo al siguiente paciente, el segundo en la lista de turnos, J.” Manuel”, que era en realidad, "Yanina", pero tenía el nombre mágico que terminaba en "el", en su D.N.I. Pero no usaba el nombre legal, porque él es ella.

Como ya la había atendido, no me sorprendió, pero me quedé pensando en el cuerpo de los ángeles porque sabemos que tienen alas, que no tienen espalda, pero ¿tienen sexo? ¿Si se cambia el nombre(o el sexo) deja de ser uno de ellos? Debía consultar el caso con la especialista en espiritualidad, pensé.

Recordé de pronto al ángel de la guarda de la infancia, cuando iba la cama antes de dormir, él acudía y era un protector y una dulce compañía que no me dejaba ni de noche ni de día. Qué distintos estos ángeles de hoy, de carne como cualquiera de nosotros, que no bajan desde el cielo, pero con un algo que los hace especiales transforman lo cotidiano.

Bueno, acá viene lo extraño, cuando la paciente se retira, me quedo revisando la lista de turnos, acomodando el fichero, pensando "cuando voy a comprarme una notebook”, seguro que nunca- respondí a mi mismo- estoy acostumbrado al viejo y cálido papel del fichero.
Fue cuando sucedió: golpearon la puerta del consultorio B, estaba solo, no tenía otros turnos, tres golpes firmes y secos, tan firmes y tan secos, que parecían de algún familiar, o de alguien de la clínica. Pues bien, cuando descorro el cerrojo, abro la puerta, miro, nadie hay frente de mí, digo, parado frente al otro lado de la puerta esperando por mí. Entonces pregunto al segundo nivel a ras del ojo, que es el segundo plano en el horizonte visual, difusas figuras que se vuelven pacientes sentados que no son de nadie (y son personas) hasta que alguien los llama por su apellido o pregunta, como hice yo: ¿alguien golpeó la puerta? Y uno sentado justo enfrente de mí o casi justo, me contesta - nadie golpeó, me parece-; mientras una paciente, al lado desde otra silla, no emite palabra, asiente lo que acaba de decir su compañero circunstancial en la sala de espera, moviendo la cabeza y levantando un tanto los hombros, mientras manda para abajo las comisuras labiales, en claro ritmo gestual de no saber si alguien golpeó la puerta.

Y entonces, me quedé pensado en aquellas historias de ángeles...

AUTOR :Marcelo Ocampo

sábado, 28 de febrero de 2009

El legado de Grecia, Parte II

Asamblea de los dioses en el Olimpo.Rubens

Los dioses y los monstruos

En el año 1900 a C. Poseidón era un dios equino que venía con la invasión indoeuropea y que galopaba en Troya, rica en caballos. (1) El itinerario del caballo, animal sanguíneo que una vez con la astucia de Odiseo, fue de madera, pasó a Creta y de allí al continente, a la tierra de Pélope, que siendo un niño, fue descuartizado por su padre Tántalo, y ofrecido en manjar a los dioses. Curiosamente Deméter, se tentó y comió un pedazo de hombro, los dioses hicieron un implante de marfil y lo resucitaron, enviando a Tántalo al suplicio del deseo eterno. (2)Heredando las mañas de su padre, Pélope para conquistar a Hipodamía, mató a su futuro suegro, Enomao, en una carrera de carros.
En esta tierra helena, entre maldiciones y dioses que comen carne humana, Poseidón, hermano de Zeus, abandona la forma de caballo, su piel se cubre de escamas, sus glándulas exhalan olor a pescado y se convierte en el amo y señor del mar. Luego le disputó a Atenea el patrimonio de la ciudad de Atenas, pero perdió frente al olivo y ganó una parte del territorio como Poseidón –Erecteo. (3)
A Hades el otro hermano, en el reparto olímpico, le toca el subsuelo, debajo de la tierra, es el señor de los infiernos que un día raptará a Koré la hija virgen de Deméter la diosa del cereal, que define a los hombres en su esencia distinta de los dioses, como comedores de pan.
Zeus, el más poderoso de los hermanos, reina en el Olimpo como el mandamás.
Es la tercera generación de dioses, los olímpicos, hijos de Cronos y de Rea, nietos de Urano y de Gea.
En la teogonía, Hesíodo (4) cuenta que los dioses y los monstruos nacen como un único proceso, por eso también hay tres generaciones de monstruos. Los primeros nacieron de la sangre de Urano, cuando Cronos le corta los genitales con una hoz y de la sangre que cae a la Tierra, nacen Erinias, Gigantes y Ninfas. Luego de Ceto y Forcis, nacen las Grayas, Gorgonas, Equidna y se viene la segunda generación con los hijos de Equidna y Tifón, como el perro de tres cabezas, el can Cérbero, que una vez lamió los pies de Dionisos en las puertas del infierno.
La primera y segunda generación habitan fuera del mundo, en cambio la tercera generación de monstruos habitan los confines, como la Esfinge que un día va a interrogar a Edipo en las afueras de Tebas.
Hijos de Gea, los monstruos iban naciendo luego de la abertura del espacio cerrado antes de la separación de la tierra y del cielo; al abrirse, salen a pasear todas estas criaturas. (5)
Zeus pone el orden en el cosmos luego del caos primordial.
Tifón después de los titanes vencidos, amenaza a Zeus, quien finalmente gana la batalla y el poderoso hijo de Gea, termina enterrado debajo del volcán Etna, en la costa este de Sicilia. (2). De vez en cuando su lengua de fuego y su tremendo rugido, amenazan a la frágil civilización, el mal asoma en el mundo, hostil al lógos, aquella razón y lenguaje que nada pueden contra ese terrible poder, los exorcismos como graciosas caricaturas no alcanzan, cuando esto ocurre, no hay conjuros que valgan.


Homero y una cierta nostalgia tanguera


Máscara de Agamenón.Museo nacional de arqueología de Atenas

La epopeya épica de Homero nos trae un tiempo donde los hombres vivían en palacios en la civilización micénica en el continente de Grecia o en la civilización minoica en la isla de Creta. Desaparecida 300 años antes del canto del rapsoda, esta época de oro como legado, es cantada con cierta nostalgia tanguera; nostalgia, por la pebeta Helena que, emperifollada y perfumada, se fue con Paris, el seductor, dejando a Menelao llorando en el zaguán espartano y a su hermano organizando un escarmiento, desde una esquina de Micenas, con guapos sin chambergo, pero con lorigas de bronce y de hermosas glebas.
El palacio micénico, con la fabulosa puerta de los leones, las tumbas dentro y fuera de la gran muralla que protegía la ciudad de los átridas y la máscara de oro del gran Agamenón, fue excavado y traído a la superficie por Henry Schliemann quien desenterró además una copa de oro de dos asas y de gran tamaño perteneciente al viejo guerrero Néstor, rey de Pilos. (2)
El dintel de la puerta de los leones, con dos leones rampantes apoyando sus patas en la base de una columna que simboliza a una señora de las fieras, muestra la influencia de una gran diosa madre cretense, anterior a la conquista del Olimpo por los dioses indoeuropeos.
Schliemann excavó las colinas de Hissarlik en Asia Menor y siguiendo lo cantando por Homero, descubre Troya, o mas bien una de las ruinas, porque debajo de Grecia hay otra Grecia, arqueológica y culturalmente con matices diferentes pero que nos traen un legado sobre legado, un Apolo profeta y otro asesino y cuchillero, una Clitemnestra madre protectora y otra asesina de su marido.
También hay evidencias de gemelos cosmogónicos, como Aquiles el de los pies ligeros y su temible lanza de fresno y Héctor, de tremolante casco, domador de caballos. (6) (5)
Sir Arthur Evans (2) excava y encuentra las ruinas del Palacio de Knosos, en Creta y desentierra la cultura minoica, el fresco del Príncipe de los Lirios y nos muestra en los cimientos, el laberinto, ya sin el minotauro y a Ariadna con el hilo entre Teseo y Dionisos.
Y otra vez las dos caras las dos formas de interpretar, un minotauro hambriento de jóvenes aqueos y otro manso que espera con singular paciencia al matador o al Redentor.
Un labrys o hacha de doble filo como instrumento de sacrificio o como símbolo de las dos caras de la luna o solo el laberinto minoico.
Un sacrificio no ofrecido por el rey Minos y la venganza de Poseidón haciendo que Pasifae, la esposa del rey, se enamore del enorme toro blanco y el ingenio de Dédalo construyendo la vaca de madera, para que la reina pueda unirse al animal y quedar embarazada del Minotauro, medio hermano de la bella Ariadna.
Una historia taurina desde el comienzo ya que Zeus seduce a Europa metamorfoseado en toro y la deja embarazada en la isla de Creta.
El toro, la luna y el labrys como elementos simbólicos de la civilización minoica.
Sir Arthur Evans, descubre además, unas tablillas que contenían un alfabeto, las A y B de gran valor arqueológico; el alfabeto silábico de las B, traducido por Chadwick y Ventris en 1953, registra dos veces la palabra DI-wo-nu-sojo, que corresponde al nombre Dionisos: Διόνυσος Dionisos, con lo cuál ya sería un dios reconocido en la Grecia aquea. Las tablillas contienen fundamentalmente, información de la economía del palacio y son un legado escrito de indudable valor. (2) (7)


La oscuridad y la bendita luz de la razón



Reconstrucción de la Acrópolis de Atenas

Luego de esta edad de oro palaciega, desaparece la escritura, los palacios se hunden, la civilización se esfuma y se pasa al período oscuro que comprende del siglo XII al VIII a C. Homero canta en el siglo VIII, pisando ya la época arcaica, lo que ocurría en la edad de oro. (2)
Pero algo está ocurriendo, una nueva manera de entender el cosmos, de una teogonía a una antropogonía, en la cuál los físicos de Jonia, gambetean a los poetas sacerdotes Homero y Hesíodo y llevan la pelota a una cancha sin árbitro olímpico.
Esta nueva manera de ser del hombre en el cosmos, tiene un lugar, Jonia y una fecha de nacimiento en el siglo VI a.C. los filósofos de la naturaleza o presocráticos, hacen caminar en el mundo una nueva razón, la razón de occidente con tres rasgos salientes: el primero ya enunciado de un pensamiento exterior a la religión explicando la génesis del cosmos y de los fenómenos naturales, de una manera positiva y profana. El segundo rasgo es un nuevo orden cósmico, donde la idea de nomos o regla de reparto igualitario u orden natural es una teoría distinta a la cosmogonía o creación del universo por leyes divinas.
Un tercer rasgo, es la proyección de ese cosmos en un espacio, sometido a leyes de física y de geometría, con un orden natural y simétrico, una abstracción de la naturaleza como cosas de la naturaleza; Physis u origen histórico de la filosofía el paso de mythos al lógos en la Grecia colonial de los siglos VI y V a C. (1) (8)
Este primer “siglo de las luces”, tiene que ver con la formación de las ciudades y el cambio de mentalidad que lleva de un rey sacerdote o Anax micénico a la isonomía o igual participación de los ciudadanos en el ejercicio del poder en la acrópolis de Atenas. Las nuevas ciudades estados son llamadas polis, de la cuál deriva la politiké o política en general. (9)
De este modo el origen del pensamiento racional de occidente, se dio en la colonia griega de Mileto la capital de la civilización Jonia en Asia menor.
La bendita luz de la razón que nada por el río Hespérico, el Rin, en dirección a Europa, trae la paradoja del conocimiento como determinismo y de la ética como visión del Otro.
Kant, toma estos conceptos y le pone ojos a la ciencia y llena de ciencia a la ética porque se dio cuenta que la ciencia sin ojos es un monstruo tan poderoso como Tifón, capaz de clausurar el cosmos con la vuelta definitiva al caos.

Autor: Marcelo Ocampo


Bibliografía

1. VERNANT, J.P. Los orígenes del pensamiento griego (Paidós)

2. SECCHI, J.C.Curso de Mitología Griega. Colegio de Médicos. La Plata, 2003.

3. DETIENNE, M. ¿La mitología tiene sexo? Revista de Occidente, Nº 102; 29: 48, 1989.

4. HESÍODO La Teogonía. (Fontana)

5. YEVLIN M. El jardín de los monstruos. (Biblioteca Nueva)

6. Homero. Ilíada .Terramar.

7. OTTO W. Dioniso (Siruela)

8. MAINETTI, JA.Compendio bioético. Quirón. La Plata, 2000.

9. http://www.elcastellano.org/palabra.php

miércoles, 18 de febrero de 2009

Octillizos: entre el deseo y sus límites

Detalle de fuente de Latona (Leto) Jardines de Versailles.
( Fotomontaje)

El caso
Una mujer en California, tuvo ocho hijos, 6 varones y 2 niñas, como resultado de haberse sometido a una fertilización in vitro. La madre de 33 años, soltera, se ve colmada de felicidad porque su deseo era tener una familia numerosa y a sus 33 años tuvo octillizos, aparentemente concebidos mediante fecundación o fertilización in vitro (FIV) y gracias a un mismo donante de esperma, un "amigo de la familia".
Le habrían implantado seis embriones y dos de ellos resultaron en mellizos. Pese a la sorpresa inicial, en ningún momento pensó en abortar ni en deshacerse de ningún feto. Mientras los ocho recién nacidos, que vinieron al mundo por cesárea a las 30 semanas, siguen bajo supervisión médica, aunque están en buen estado, la madre ha aprovechado que ha recibido el alta para acudir al canal estadounidense NBC a conceder su primera entrevista y defenderse de las críticas.( l )
Ella ya era madre de 6 hijos que tienen entre dos y siete años. O sea que ahora tiene 14 hijos.


Regulación de la FIV
La Sociedad Americana de Medicina reproductiva (ASRM) es una organización multidisciplinaria dedicada a la promoción del arte, la ciencia, y la práctica de la medicina reproductiva. La sociedad realiza su misión a través de la búsqueda de la excelencia en la educación y la investigación y mediante actividades de promoción en nombre de los pacientes, médicos, afiliados y proveedores de atención médica.
En la última década, la ASRM y la Asociación para la Tecnología de la Reproducción Asistida (SART) han trabajado diligentemente para reducir el número de nacimientos múltiples como resultado de tratamientos de fecundación in vitro. “Hemos elaborado reglamentaciones que restringen el número de embriones transferidos durante la FIV” y éstas han dado lugar a un menor número de embriones que se transfieren y una marcada reducción en el número de nacimientos múltiples”. (2)
La ASRM frente al nacimiento de octillizos, declaró desconocer las circunstancias que rodearon la concepción de estos niños, si se debió a un tratamiento de FIV, “podemos decir que la transferencia de embriones de ocho en un ciclo de FIV es mucho más allá de nuestras directrices”. Aseguran que tienen métodos para examinar este tipo de cuestiones y adoptar las medidas adecuadas.
La preocupación por la confidencialidad les impide hacer cualquier comentario adicional sobre este caso concreto en este momento. (3)

Análisis del caso
Desde la ética interesa el nivel de argumentación de valores en cuanto normas o lo que es correcto o no en determinado contexto social y cultural.
Como marco de reflexión general se puede considerar que la técnica es un conjunto de medidas que permiten una eficaz relación de fines con un ahorro de trabajo y alude a un sistema de reglas que determinan la acción racionalmente adecuada a fines.
Desde la ética de principios, en el caso que nos ocupa hay una colisión entre el principio de autonomía o gobierno propio, y el principio de justicia, que es dar a cada uno lo suyo. El primero ligado a una concepción contractual de la relación médico paciente y el segundo que representa el derecho a la salud y el bien común. La pregunta es si hay límites para la autonomía entendida como medicina del deseo y claramente el límite es el bien común, los recursos son escasos y el sistema de salud debe entenderse como un sistema solidario. No se trata solo de “mi cuerpo” y “mi deseo” sin importar los costos ni tampoco el Otro. En la medicina del deseo, el límite es el otro y las regulaciones en materia específica de una determinada tecnología. En este caso el deseo de la madre de ser feliz por tener muchos hijos, colocaría a los hijos como medios para lograr la felicidad. Desde la ética de principios, es bueno hacer lo que se debe y acá se rescata el concepto de dignidad de la persona como fin y no como medio. ¿Que pasaría si todas las mujeres quieren ser madres multíparas y acuden a un FIV en masa?
Es el límite a la autonomía como deseo de felicidad a través del consumo de tecnociencia, es consumo de salud y no derecho a la salud. La FIV tiene sus indicaciones precisas y los organismos sanitarios su regulación. El principio de Justicia tiene en cuenta entre otras cuestiones, los costos y la eficiencia en términos de la difícil ecuación eficacia/costos/beneficios. En http://www.latimes.com, los Ángeles Time, February 7, 2009 Jessica Garrison, Kimi Yoshino and Catherine Ho. analizan los costos del milagro o éxito medico en el nacimiento de los octillizos.
Lo cuidados de la madre y bebés con potenciales problemas, entre médicos y enfermeras llega a $3,063. Un posparto sin operación cuesta $3,029.
La paciente y sus 8 hijos estuvieron más de 9 semanas, con lo cual la cifra sería cercana a los $300,000.
En el caso que nos ocupa los límites están plasmados en las recomendaciones de la ASRM en cuanto al número de embriones a implantar, la edad de la paciente, los riesgos propios de la FIV, los riesgos potenciales de salud en los bebés nacidos con esta técnica y el problema creciente de los embriones congelados.
Por otro lado, los médicos encarnan el principio de beneficencia que es promover el bien y el principio de no maleficencia o evitar el mal. ¿Está dentro de la beneficencia el uso de biotecnología para satisfacer un deseo de felicidad?
En el actual sistema de salud neoliberal y en las vidrieras de la mercadotecnia parece a primera vista que sí. Pero las regulaciones mencionadas arriba, hacen pensar en la circulación de la responsabilidad profesional, no solamente dentro del marco de la relación médico paciente sino también en un nivel horizontal de deberes entre pares o ética deontológica. ¿En qué lugar quedan los otros profesionales especialistas en reproducción asistida? ¿Cuál es la lectura de la sociedad?

Conclusión
Uno de los fines de la bioética es armonizar el uso de de la ciencias biomédicas y sus tecnologías con los derechos humanos y en relación con los valores y principios éticos universalmente proclamados y hoy se encuentra en la encrucijada entre la manipulación de la vida y la atención de la salud y el bienestar de las personas, procurando interpretar y orientar los avances en medio de los cambios sociales y culturales de la globalización. (4)
El análisis del caso de los octillizos nacidos aparentemente mediante FIV escaparía a estos postulados, colisionando el deseo de tener más hijos o autonomía contra el principio de justicia o uso racional de la tecnología en una sociedad democrática con la salud dentro del plexo de derechos humanos. En este contexto, la otredad o condición de ser otro, corre el riesgo de perderse en la feria de la mercadotecnia. Y los cuerpos sin rostro son anónimos muertos.
No escapa este asunto a la sospecha temprana de Ortega y Gaseet en su Meditación sobre la técnica, al afirmar: “Uno de los temas que en los próximos años se va a debatir con mayor brío es el del sentido, ventajas, daños y límites de la técnica”.
Desde la lengua del mito, se cuenta que una vez Zeus, sedujo a la titánide Leto y ella fue madre de dos hijos, el olímpico Apolo y la diosa virgen de los confines Artemis. Níobe, se vanagloriaba de su prole, tuvo con su esposo el rey Anfión, 14 hijos, naturalmente sin recurrir a la Fertilización in Vitro. Y por haber tenido una prole tan numerosa, decía que era mejor madre que Leto. La hybris o desmesura de Níobe contra los dioses, fue castigada sin compasión: Apolo mató a los 7 hijos varones y Artemis a las 7 hijas con las certeras flechas; Zeus tuvo piedad de la pobre Níobe y la convirtió en roca hecha con sus propias lágrimas. Es la justicia de los dioses bajo el cielo politeísta griego. Bajo el cielo de hoy, monoteísta de un lado y de postulados éticos del otro, según la mirada de los mortales, el pecado de encarnizamiento biotecnológico de hoy, es la hybris de ayer.

AUTOR:Marcelo Ocampo

Publicado en http://www.edicionesmedicas.com.ar



Fuentes consultadas
1. elmundo.es http://www.elmundo.es/noticias/
2 Declaración de la Misión ASRM http://www.asrm.org
3 ASRM Comunicados de Prensa http://www.asrm.org
4 Tinant C. Diccionario Latinoamericano de Bioética; 168,2008 UNESCO.

miércoles, 11 de febrero de 2009

El legado de Grecia.Parte I


El jardín de las Hespérides.Leighton, Lord Frederick

Hoy el nacimiento de los octillizos es un éxito de la tecnociencia médica, la biotecnología borrando los límites entre la vida y la muerte, niños que nacen de madres muertas, muerte retrasada en las salas de terapia y muerte real por retiro de soporte vital.
Embriones congelados en un frezzer que tienen un futuro asegurado (útero) y embriones indigentes condenados a la calle.
El uso comercial de símbolos ancestrales al servicio de la industria automotriz: la antigua cruz celta (aire tierra cielo), la cruz y la serpiente comiéndose al hombre, en este mundo desacralizado que el hombre moderno vacía de significado.
Autopistas para llegar más rápido a ningún lugar, pasajeros extraños en la parte trasera del auto ¿o en el espejo retrovisor? Y más extraños todavía, los que viven debajo echando raíces en las fronteras de la ciudad, en una casa al aire, con techo de doble mano.
Tengo la impresión de que esta pátina de civilización y cultura con la postal de la marginalidad, es solo eso, una delgada y pálida imagen en el espejo.
Cuando Gea se enoja, no hay tecnología que valga; miren la sequía
y las vacas muertas en Argentina, o en Australia el fuego sin control, como una bestia con lengua ígnea que arrasa todo en un lado del continente y del otro lado, las aguas inundan las costas, las casas, los barrios. La bestialidad dentro de la civilidad.
O cuando te alejas del casco urbano y vas por el cinturón de la ciudad,
cuántas personas habrán leído lo nuestro, cuántas habrán visto el
Canal Encuentro con Adrián Paenza explicando la bondades de la biotecnología y la bioética señalando sus peligros potenciales y a Fernando Savater explicando la fenomenología Hegeliana?
Y esto no es ni peor ni mejor que ver el partido de la selección nacional.
Y en el casco urbano, cuántos pasan con luz roja, cuántos pagan por
sexo en la zona roja, cuántos afanan, cuántos venden droga, cuántos mercenarios de la sangre, siguen la ruta del vampiro y lavan glóbulos y dinero en los mercados de la plasmaféresis.
¿Cuántos son los buenos y donde están?
La cuna de la civilización, el puente entre oriente y occidente, Grecia,
está manchada de sangre: sangre de las guerras, sangre de los sacrificios,
sangre de los caníbales de tracia (tal vez un bisabuelo de Platón el gran
filósofo misógino), sangre de los hijos de Tiestes, sangre de las víctimas de la Esfinge a la entrada de Tebas, sangre de los hermanos en la séptima puerta, sangre debajo del Monte Taigeto, sangre de las puritanas esposas entregadas al novio, sangre en la Acrópolis de Elis, donde Praxitea sacrifica su hija, sangre en el sacrifico de Ifigenia, sangre a la vuelta de Agamenón, sangre en el sacrifico de Dionisos. Y un festival de sangre en la guerra de Troya, con el Escamandro atestado y apestado de cadáveres.
Y el río de sangre sigue corriendo en la primera y segunda guerra mundial, sangre que no vemos en la guerra mediática, todos los siglos manchados de sangre.
Y los que no la derraman, comen lechuga alimento de los muertos. (Pitágoras entre ellos).
La bella y masculina muerte espartana en el frente de batalla y la dulce y femenina muerte de la puérpera bajo las certeras flechas de la temible arquera, son dignos actos que igualan a la mujer y al hombre, en su entrega por la patria.
Los arquitectos ebrios de geometría merodean el Partenón mientras el maldito sacerdote niega el holocausto (matanza de cien bueyes) de miles de judíos inocentes.
Y casi todos miran el legado no sangriento de los griegos, la belleza de las estatuas, el fabuloso trabajo con el mármol del pentélico, la tragedia como género literario, la gran puesta en escena, la bella consolación metafísica, donde la naturaleza es devenir, desde Platón, hasta Nietszche.
Es un mundo desigual entre la población e inestable desde la diosa tierra,
individual desde el deseo como trofeo posmoderno.
¿Cuántos pueden ver en su cara el rostro del otro?
Es el mundo que hay y de nuevo a Borges, "otro cielo no esperes ni
otro infierno".
Solamente viendo a la diosa tierra bailar bajo los pies de Dionisos, con las ménades desgarrando cabritos mientras del suelo brota miel, leche y vino, podemos entender el verdadero legado de los griegos, sabiendo de antemano que somos occidente,como dijo aquel poeta, frutos tardíos del jardín de las Hespérides.

Marcelo Ocampo

viernes, 6 de febrero de 2009

La dinamita de Nobel




Artículo publicado en la página amiga www.edicionesmedicas.com.ar del Dr. Enrique Otharán, con leves modificaciones para el Báculo de Asclepio.
El artículo llama a la reflexión acerca de la investigación biomédica, su relación con las poderosas empresas farmacéuticas y los círculos académicos y naturalmente pone en tela de juicio el prestigio de la Fundación Nobel.
Autor: Marcelo Ocampo

“¿Un escándalo con el virus del papiloma humano?

El último capítulo de la polémica vacuna contra el papilomavirus afecta al mismísimo Premio Nobel de Medicina, que este año eligió entre sus tres ganadores a Harald zur Hausen, descubridor del virus que causa del cáncer de cuello de útero. Según informaciones de Radio Suecia y el diario británico The Times, dos de los miembros del jurado se sientan en los comités científicos que asesoran a la compañía Astra Zeneca. Una investigación estudiará si la firma habría presionado de alguna manera para favorecer la elección de Haral zur Hausen. Según explican ambos medios, esta compañía tendría una participación indirecta en los beneficios derivados de las dos principales vacunas disponibles en la actualidad para frenar la infección por este virus, que causa el 70% de tumores de cuello de útero; Gardasil® (de la compañía MerckMSD) y Cervarix® (de GlaxoSmithKline). Concretamente, según explica la revista Scientific American, AstraZeneca es la propietaria de una pequeña compañía denominada MedImmune, que ha desarrollado la tecnología que elabora las partículas virales que emplean ambas terapias para despertar una reacción inmune contra el virus (en lugar de usar una versión atenuada del propio virus), y por la que cobraría alrededor 236 millones de dólares anuales en concepto de royalties (al haber cedido los derechos de explotación de esta tecnología)”. En la Conferencia en República Dominicana, 28 de marzo de 2007, Juan Carlos Tealdi señala a la industria farmacéutica como fuente de problemas éticos y analiza los sistemas de regulación ética y su contexto.


Análisis

Como es sabido, en el año 1867 y tras varios intentos, en uno de los cuáles murieron obreros y su hermano menor, Alfred Nobel descubrió y patentó la dinamita e hizo posible el uso industrial de la nitroglicerina, almacenando una gran fortuna gran parte de la cuál fue destinada a los premios que llevan su nombre y que se entregan el 10 de diciembre día de la muerte de Nobel, desde el año 1902 a las personas que hayan hecho investigaciones sobresalientes, inventado técnicas o equipamiento revolucionario o hayan hecho contribuciones notables a la sociedad.
Nobel firmó su voluntad en un testamento en la ciudad de Viena apesadumbrado por el uso bélico de su invento. El premio consiste en una medalla, un diploma y una suma de dinero que varía cada año.
Sin embargo, la entrega de premio de medicina el 10 de diciembre de 2008, estuvo envuelta en el escándalo.
La dinamita de Nobel explotó en las manos de los ganadores del premio, cuando dos de los miembros del jurado encendieron la mecha al sentarse en los comités científicos que asesoran a la compañía Astra Zéneca, y a su vez son miembros del honorable Comité del Premio Nobel.
Esta actitud, en la sabiduría popular, se entiende como los mismos personajes en la misa y en la procesión o, en términos jurídicos, alguien que es juez y parte a la vez.
No hay que perder de vista el escenario de las polémicas relaciones entre las investigaciones biomédicas y la gran industria farmacéutica y biotecnológica que, en el marco de las políticas neoliberales, tejieron intereses con centros académicos y gubernamentales, trayendo los más graves conflictos éticos en investigación.
Es cierto que el avance de la medicina no puede realizarse sin investigación pero no es menos cierto que la afirmación Kantiana “la ciencia sin la ética es ciega y la ética sin la ciencia es vacía” está vigente hoy más que nunca.
Salta a la vista, el conflicto de intereses entre los científicos que participan con la industria farmacéutica que es patrocinadora del estudio por un lado y por otro lado, el hecho que dos personas del honorable Comité Nobel de Medicina sean parte del jurado para otorgar el premio y a su vez, parte integrante de las patrocinadoras.
En cuanto al primer conflicto, se debe tener en cuanta el argumento de Lutscher: “un estudio no es mejor que otro por ser patrocinado por la empresa, pero sí el ocultar el patrocinio o por la sumisión del interés primario de la investigación a los intereses comerciales secundarios aunque estos fuesen legítimos” (1).El problema se plantea entonces en si los profesionales tuvieron en cuenta el valor de la investigación en sí misma o sea la validez científica por encima de la remuneración obtenida. Desde la razón el principio de veracidad literalmente decir la verdad no ocultar el patrocinio es la regla ética dominante. La conciencia individual como ética de sí, los valores universales desde lo que está bien o mal, es otra cuestión de mayor jerarquía ya que se trata de la ética sustantiva, fundante de reglas y de principios y ligada a la dignidad de las personas.
El segundo conflicto es decididamente el punto más oscuro; la participación de dos integrantes del honorable jurado del Nobel y su pertenencia a la empresa que patrocinó la investigación sobre la vacuna del papiloma virus.
Esta doble pertenencia, desnuda los conflictos de intereses en la investigación, cuestiona la libre elección sin coerción acerca de la decisión de otorgar el premio, vulnera la regla de veracidad, cuestiona la validez científica y socava la creencia y la buena fe de la sociedad en la investigación científica, en los científicos y en el jurado cuyo dictamen parecería sesgado cuando no un verdadero soborno, con lo cuál el principio de justicia queda también vulnerado.
No parece un dato menor que está siendo investigado por la fiscalía británica, un posible caso de soborno contra la farmacéutica Astra Zéneca quien habría pagado un viaje a China a los miembros del comité Nobel.
Como si fuera poco aparece como telón de fondo los royalties o patentes que cotizan en bolsa y que vuelven a poner los intereses de la investigación por sobre los intereses de los hombres, colisionando con la declaración de Helsinki en su artículo 6 (los intereses de la ciencia no pueden estar por encima del bienestar de las personas) y 14 (el cuál hace referencia a la información sobre financiamiento, patrocinadores, afiliaciones institucionales y otros posibles conflictos de interés e incentivos para las personas del estudio).

¿Qué se puede esperar desde la bioética?

Juan Carlos Tealdi (2) se pregunta qué se puede hacer frente a la investigación, con fines mercantiles y la consecuencia no deseada de cosificación del ser humano. cosifica (las personas respecto de aquella que tiene a las mismas como finalidad moral. Y propone a nivel general, como ética sustantiva la construcción de un nuevo consenso internacional de justicia global en el ámbito internacional y en el campo de las naciones, propiciar un desarrollo de sistemas de cuidado nacionales y de protección de los derechos humanos en las investigaciones.
¿Cuáles deberían ser las acciones de las personas involucradas? ¿El científico premiado debería considerar devolver el premio supuestamente fraudulento? ¿Las personas que participaron deberían dar un paso al costado? ¿Debería el premio declarase desierto?
La Fundación Nobel, debe una explicación racional y un examen de conciencia de los hechos ya que la dinamita de su fundador ha explotado a la vista del mundo y ha socavado sus cimientos, con el riesgo que esto conlleva: la caída el puente levadizo por el cual transitan las personas, los derechos humanos y la investigación biomédica.

Referencias:
(1) Citado por Rotondo en el Diccionario Latinoamericano de Bioética, página 459.
(2) Diccionario Latinoamericano de Bioética, página 352.

La investigación como fuente de problemas éticos

Conferencia en República Dominicana, 28 de marzo de 2007
Autor:Juan Carlos Tealdi


martes, 27 de enero de 2009

La mitología y los médicos: Bajo el signo de Asclepio

Montaje sobre foto de Nebulosa de Orión

Pongo este artículo bajo el signo de Asclepio, porque como dios de la medicina, encarna en la red metafórica del mito, la templanza y la desmesura, la sabiduría y la locura, el pecado y la inocencia, lo mortal y lo inmortal, el arquetipo ideal y la experiencia terrenal. Asclepio se sitúa entre dos diosas Atenea y Artemis, las dos vírgenes, una representa la sabiduría y la inteligencia estratégica, la otra la caza y los confines, lo civilizado y lo salvaje. Un doble estatuto, un conocimiento racional y un modo de saber chamán.
El linaje ascendente y descendente se conoce sin recurrir a pruebas genéticas de filiación. Por línea ascendente, es hijo de Apolo y Corónide; por línea descendente, Epíone le dio varios hijos: Macaón, Podalirio, médicos eximios; Telésforo, dios de la convalecencia, Panacea, el remedio universal e Hygeía, la salud o sanidad (1).
Este árbol genealógico encarna pues, a todos los agentes del equipo de salud.
En su nacimiento como destino, lleva la tragedia de la muerte en los ojos, él comprueba que la luz y la muerte no pueden mirarse a la cara,(2) vive en el útero de una madre muerta, es hombre, médico, transgresor de la ley divina por lo cuál es castigado y divinizado.
La mencionada red metafórica encierra como una tela de araña, la experiencia terrena y las formas ideales o arquetipos celestes, la máscara de los dioses y de los hombres, las conductas buenas y la desmesura, un sistema de premios y castigos, como también un factor entrópico en la relación de los hombres y de los dioses que tiene a Asclepio como eje de este análisis.
AUTOR:Marcelo Ocampo


Dioses, mortales, fidelidad

Asclepio, hijo del dios Apolo y de la mortal Corónide, sobrino de Artemis, la hermana gemela del dios, lleva la tragedia de un factor entrópico en la relación entre los dioses y los mortales. Corónide, ya sea por la sumisión al hombre, en la época de los andrés, palabra que designa la ciudad de los hombre viriles, (3) o por no mantener enkrateia (dominio de uno mismo en el campo de los placeres y deseos), (4) mantiene relaciones íntimas con el mortal Isquias, estando embarazada de Apolo, llevando a Asclepio en su vientre. Esta distinción no es un dato menor a la hora de juzgar la intencionalidad de la acción de Corónide en el sistema de reparto de castigos. Lo cierto es que Apolo, enterado por un cuervo blanco de la infidelidad, envía a Artemis, diosa de la caza, de los confines entre lo civilizado y lo salvaje, que mata a Corónide con sus flechas en venganza por la infidelidad de la mortal. (1) La paradoja es que la muerte de una mujer embarazada durante el parto, era considerada, en la época arcaica y clásica de Grecia, de un valor similar a la bella muerte del hoplita en la batalla. Y la que mataba a la mujer en el trabajo de parto era precisamente Artemis, la diosa que en definitiva otorgaba ese rango de bella muerte. (3) ¿Premio o castigo? Digo esto porque antes de morir, Coronis da a luz a Asclepio, Hermes el dios mensajero, hizo de partero en este caso y por orden de Apolo, entrega al recién nacido al cuidado del sabio centauro Quirón quien le enseña el arte de la medicina. A todo esto, el pobre cuervo en castigo por haber había llevado la noticia a Apolo, fue condenado a llevar para siempre el plumaje de color negro.

Desmesura, nomos, cosmos

Asclepio, el incesantemente bueno, fue un gran médico, que dio origen a los asclepíadas, término usado en Ilíada,(5) para referirse a Macaón y Podalirio, destacados médicos del bando aqueo en la guerra de Troya, hijos de Asclepio. Galeno hace referencia a los asclepíadas como miembros de una estirpe o familia en la cuál el saber médico era transmitido oralmente de padres a hijos.(6) Hoy se llaman así a todos los médicos, ya que Asclepio fue dios de la medicina, conocido también como esculapio en la versión romana. ¿Pero cómo llega esa divinización? Por el sistema de premios y castigos que otorgan los dioses a los hombres.
Un día Asclepio, comete la hybris o desmesura de resucitar a los muertos con la sangre de la vena cava derecha de la cabeza de la Gorgona, sangre que tenía propiedades salutíferas, al revés de la sangre del lado izquierdo que era un potente veneno.
De este modo, el incesantemente bueno, viola el nomos o ley divina, provocando una crisis demográfica en la Tierra y despoblando el Hades o infierno, lugar donde residen las almas de los muertos. Es decir, provoca una tensión, un factor entrópico en la relación de los hombres con los dioses, generando el peligro de una cerrazón cosmogónica, en el cosmos organizado. (7) Un desorden de tal magnitud provoca la cólera de Zeus, el rey del olimpo que vela por un cosmos organizado, por el cumplimiento de la ley e imparte justicia, fulminando a Asclepio con un rayo como castigo. La atenuación de la pena, considerando las buenas acciones del sanador, fue la elevación al rango de constelación en Ofiuco que quiere decir cuidador de serpientes. Desde entonces Asclepio es venerado como el dios de la medicina y se representa con sus atributos, una vara de ciprés y una serpiente enroscada en ella, imagen que se conoce como báculo, instrumento mágico místico de sanación y de fortaleza ética en la cuál se apoya el médico.
La hybris de ayer es el encarnizamiento terapéutico de hoy, por eso el báculo representa la templanza que debe guiar al médico a la hora de tomar decisiones.

Arquetipos, evidencia y empirismo

En la ontología arcaica, es decir, de los pueblos primitivos, existía la creencia en una forma inicial, que en un “Ilo tempore” los dioses hicieron en el cielo, una forma ideal cuya repetición ocurre en la tierra. (8) Así los hombres repiten el acto primordial de los dioses, en un retorno periódico al tiempo mítico de los orígenes, rechazando de este modo el tiempo histórico. Debemos hacer lo que los dioses hicieron al principio, reza un adagio hindú. Hay ciudades terrestres que toman su forma de las estrellas como la antigua Babilonia, o como Jerusalén.(8) Se pueden asimilar estos arquetipos a las formas ideales platónicas, que se ubican por fuera de las regiones astrales, pero en un mundo supraterrenal, como la ciudad ideal en La República o el imperio de La Atlántida, situado por fuera del tiempo y del espacio, un mito alegórico como lección moral al comienzo del Timeo y en el Critias dos difundidos diálogos de Platón.
En esta arquitectura de las formas ideales, la constelación de Ofiuco, se ubica entre Escorpio y Sagitario; la primera es la forma idealizada del cangrejo que Artemis, la diosa de los confines, tía de Asclepio mandó a castigar con su veneno a Orión, quien quiso arrebatarle la virginidad. De nuevo el castigo y la compensación o atenuación, ya que Orión muere por la picadura del escorpión y Zeus eleva éste al rango de constelación, por detrás del escorpión que también fue divinizado.
Por otra parte, la Constelación de Sagitario, representa al sabio centauro Quirón, quien murió luego de padecer una agonía infinita por la flecha envenenada que lanzó Heracles en la lucha contra los centauros, quien involuntariamente provoca esta herida, de nuevo Zeus, conmovido por ese terrible dolor, envía un rayo, que conduce a la muerte a Quirón y asciende al centauro Quirón al rango de constelación, una acción de eutanasia divina con una compensación.
Como vemos, las ascensiones a formas ideales son recompensas divinas para aquellos seres que violaron el nomos o para víctimas de un destino trágico.
La ciencia moderna ha puesto una forma ideal, que se ubicaría entre los astros y las ideas platónicas y es la Medicina Basada en Evidencia, un premio al conocimiento, a la eficacia técnica, así sin mediación divina, separada de la experiencia terrena de la dolencia, del dato empírico, del enfermo de carne y hueso, del eterno sufrimiento de los hombres, abriendo un cesura entre un mundo ideal y un mundo real, un arquetipo en un tiempo donde el mito fue desplazado por una filosofía “provinciana” (8) que no tiene en cuenta al hombre arcaico ni los fuegos sagrados de oriente en un mundo desacralizado.

Conclusión

Asclepio representa al dios de la medicina y es el referente en el terreno de la mitología y los médicos.
En el hombre de ontología arcaica, esto es sin historia o con regeneración mítica de un tiempo primordial, (8) el rito y la creencia en ese tiempo bastaban para sellar la distancia entre ellos y la divinidad.
El hombre moderno, histórico, en su modo de entender el mundo lleva la consolación metafísica por el lado de la técnica y de la ciencia, desplazando lo sagrado en un mundo profano, sin detenerse a pensar en el punto muerto cartesiano. (9) Descartes llegó a esta conclusión porque no pudo encontrar el lugar por donde el alma abandona el cuerpo. Dualismo entre cuerpo y alma, entre formas ideales y formas empíricas, entre uno y las fronteras del otro.
La religiones mistéricas como el orfismo, el dionisismo y los ritos eleusinos, que nacieron como rebelión contra la religión oficial en la Grecia clásica, si bien presentan diferencias rituales, tuvieron en cuenta este dualismo entre cuerpo y alma, a tal punto que para los órficos el cuerpo era la prisión del alma.
La medicina basada en la evidencia, bajo un cielo de estrellas epidemiológicas, de enfermos sin rostro, de cálculos matemáticos, de cuerpos vacíos y la medicina basada en la persona, bajo un cielo de estrellas epidémicas con rostros de personas que sueñan, que sufren, que guardan una esperanza, de alguna manera reflejan aquel dualismo. Si un paradigma de la medicina cae de la evidencia a la tierra sin medicación de las leyes de la ciencia, ¿qué hacer con él, dónde ubicar al caído, tendrá dolor o sufrimiento? ¿Tendrá un cuerpo con órganos o sin ellos? ¿Habrá que internar, no intervenir o encerrar en el lugar donde están los errores de imprenta?

AUTOR:Marcelo Ocampo


BIBLIOGRAFIA

1. JACQUENOD, R. Diccionario de Mitología. (Salvat).
2. VERNANT, J.P. La Muerte en los ojos (Gedisa).
3. LORAUX, N. Las Experiencias de Tiresias (Biblos).
4. FOUCAULT M. Historia de la sexualidad, tomo 2. (Siglo XXI).
5. HOMERO. Ilíada. (Terramar)
6. LAIN ENTRALGO PEDRO. Historia Universal de la medicina, Tomo II (Salvat).
7. YEVLIN M. El jardín de los monstruos. (Biblioteca Nueva).
8. ELIADE, M. El mito del eterno retorno (Emecé).
9. DESCARTES, RENÉ. Meditaciones metafísicas. Antología de Textos de historia de la filosofía, Universidad Iberoamericana.