lunes, 7 de marzo de 2011

Caso Melina

Antígona.Foto: Espai Brossa

El jueves 3 se realizó la reunión propuesta por Bio&Sud y la secretaría de derechos humanos, por el caso Melina, la joven de 19 años que pedía una sedación profunda para no tener conciencia del dolor, un reclamo desde la autonomía sólidamente fundamentado por ella y la madre, una muerte digna, sin dolor ni sufrimiento, claramente distinto a una eutanasia. Los médicos llevaron el caso al comité de bioética del Garrahan ¿(Bioetización)? el cuál recomendó - en realidad dictaminó- que no se lleve a cabo el pedido de la paciente. Ella muere el martes 1ro y no se sabe porqué (tal vez la presión mediática) ni quienes decidieron dormir a Melina desde el viernes 25 de febrero.

El testimonio de la madre, fue la cúspide del dolor, de la indignación, sus palabras eran verbo hecho carne, otra vez la piel sensible la carne doliente y la razón lúcida. Una mujer reivindicando los derechos de su hija, tan joven y tan lúcida y tan sufriente, pesando 18 kilos, operada varias veces por su neurofibromatosis y su cáncer, pobrecita con tantas cruces encima y el lúcido reclamo de la sedación profunda no tenido en cuenta por los médicos, colocan a Melina y a su madre en la saga de las antígonas, en un tiempo en que la tragedia ya no es ciega pero tampoco se supo o se quiso ver.

El principio del fin de la medicina está cerca si no logramos recuperar el interés principal del médico y del equipo de salud: la dignidad y el bienestar de los pacientes.  

Marcelo Ocampo

PAGINA 12 – LUNES 28 DE FEBRERO DE 2011.-
EL TESTIMONIO DE UNA PACIENTE TERMINAL QUE PIDE MORIR CON DIGNIDAD Y RECLAMA UN LEY PARA CASOS SIMILARES
“Quiero transitar lo último que me queda en paz”
Tiene 19 años, está internada en el Hospital Garrahan y su estado es terminal. Con una lucidez formidable, esbozó ante Página/12 su pedido: que los médicos la duerman hasta morir. También reclama a la Presidenta y el Congreso una ley de muerte digna.

Por Mariana Carbajal

Melina González está postrada en la cama de una de las habitaciones del Hospital Garrahan. Su delgadez impresiona, igual que su palidez mortuoria. Tiene casi todo su cuerpo escuálido paralizado. “Yo les ruego cada día, no sé como pedirles (a los médicos) que me duerman, para poder estar en paz”, dijo a Página/12. La adolescente, de 19 años, que pesa menos de 18 kilos, está internada hace más de un mes, con una enfermedad degenerativa del sistema nervioso que no tiene cura. Su calidad de vida –explicó ella– se deteriora día a día. Con esfuerzo, para que se escuche su voz, pidió a la presidenta Cristina Fernández que convoque al Congreso para debatir una ley que le permita una muerte digna. “Yo creo que como el mío hay un montón de casos similares. Y estaría bueno que haya una ley que nos ampare a los que estamos enfermos, que nos comprenda”, dijo, acompañada por su madre, Susana Bustamante, que trata de no alejarse ni un minuto de su lado y la apoya en esta dolorosa lucha.

En su espalda quedan las huellas de un tumor maligno que le tuvieron que extirpar en 2009 y por el que fue sometida a quimio y radioterapia a lo largo de 2010. “Quiero transitar lo último que me queda en paz, sin sufrir, durmiendo”, insistió Melina. La voz suena clara, pero cascada.

Melina quiso hablar con este diario para contar su situación. La charla fue grabada el miércoles por la tarde en la habitación del hospital. La adolescente reclamó que le suministraran una sedación lo suficientemente profunda para no tener conciencia hasta morir, luego de que los médicos del Comité de Etica del Garrahan rechazaran su petición, en un dictamen fechado el 4 de febrero, con el argumento de que su cuadro no se encuentra en fase terminal y, por tanto, no están amparados para cumplir con su voluntad. En diálogo con este diario, Melina les respondió: “No es digno vivir así: tengo paralizado casi todo el cuerpo y lo poco que siento, me duele. No puedo sostener ni una taza y tengo que estar acostada. Me ahogo, no puedo respirar.

No es vida, no quiero seguir así. Y ellos no me entienden, piensan que siempre se puede salir adelante. Pero yo no doy más, no puedo”. A pesar de su cuadro médico, Melina está lúcida y expresa con suma claridad su posición.

Está previsto que el “caso Melina” sea analizado el próximo jueves en una reunión convocada en el ámbito del Ministerio de Justicia por la Red Argentina de Bioética y Derechos Humanos, una iniciativa de la Asociación Bio&Sur de Bioética y la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación. “Este es un caso muy particular: no entra dentro de la casuística nacional ni internacional. No está pidiendo eutanasia, tampoco que dejen de tratarla. Pide que la duerman. Está pidiendo evitar la conciencia del morir. Habitualmente en medicina se piensa en el sufrimiento físico. Este es un sufrimiento psíquico fundamentalmente. Está pidiendo que la priven de conciencia. Es la libre decisión para perder la capacidad de decisión. Creo que no es fácil de argumentar, pero que su pedido es atendible”, opinó el médico Juan Carlos Tealdi, coordinador de Bioética de la Secretaría de Derechos Humanos y, además, del Programa de Bioética del Hospital de Clínicas.

Metáforas

Tal como informó Página/12 una semana atrás, Melina tiene un diagnóstico desde los tres años de neurofibromatosis tipo 1, una enfermedad degenerativa del sistema nervioso, y además sufre cifoescoliosis severa, que le causó la deformación de la columna. Fue operada en seis oportunidades en su infancia. De acuerdo con su historia clínica “desde junio de 2008 presenta, además, restricción respiratoria severa”.

–A mí se me hace muy pesado todo. Los médicos no me dan respuestas. Hablan con metáforas y no se les entiende –empieza el diálogo Melina. En la mesa que está al lado de su cama se ven fotos del bebé recién nacido de una amiga. Ella iba a ser su madrina. Lo pudo conocer. La amiga la visitó con la criatura. Recuerda ese momento y es el único instante en que se puede ver en sus labios un esbozo de sonrisa. No permite que ningún otro amigo la visite desde que llegó al hospital el 24 de enero y el deterioro de su salud se precipitó. Prefiere que la recuerden con la sonrisa que iluminaba su rostro cuando estaba bien y a pesar de sus múltiples dolencias, hacía una vida normal. Sólo deja que la vean sus dos hermanos, de 25 y 23 años, y su madrina, además de su mamá.

–¿Qué le está pidiendo a los médicos? –preguntó Página/12, el único medio al que quiso recibir.
–Que me duerman, porque no es digno estar así, si tengo paralizado todo el cuerpo. Lo único que me anda es esta parte –se señala desde la zona del pecho hacia la cabeza– y los brazos, pero tengo poca fuerza. Ya no puedo sostener ni una taza porque me pesa. Y lo poco que siento (del cuerpo) me duele. Después estoy en la cama todo el día acostada. No es digno. Esto no es vivir.

–¿Qué le dicen los médicos?
–Los médicos piensan que voy a poder salir a bailar la conga. Ahora intentan darme medicación pero ya no me hace efecto, mi cuerpo la rechaza.

–Entonces, ¿los medicamentos no la duermen?
–No. Yo les decía, si ellos hubiesen aceptado mi decisión desde hace tiempo no estaría viviendo todo esto, no estaría sufriendo.

–En el 2009, cuando le extirparon el tumor de la espalda, dejó por escrito ante un escribano que no quería que la mantuvieran conectada a un respirador artificial...
–No quería nada que desmejore mi calidad de vida, y entonces hice el testamento.

–¿Por qué cree que los médicos no aceptan su pedido?
–Por ahí tienen miedo porque hay gente que confunde el descanso, una sedación paliativa, con la eutanasia.

–Me decía que los médicos hablan con metáforas, que no se les entiende. ¿Qué dicen?
–Cuando yo les expresé que quería dormirme y no saber más nada y no seguir empeorando cada día más, ellos me decían que yo estaba equivocada porque quiero blanco o negro, no quiero matices. Y que con dolor no podía pensar. Y me decían que cuando pase un poco más de tiempo yo iba a querer seguir viviendo así. (Pero a mí) se me hace muy, muy pesado. Sobre todo a la noche me angustio mucho.

–¿Está reclamando además una ley de muerte digna?
–Yo creo que como el mío hay un montón de casos similares. Y estaría bueno que haya una ley que nos ampare a los que estamos enfermos, que nos comprenda.

–¿Qué debería contemplar la ley?
–El sufrimiento de las personas. Vamos a ver si la Presidenta se ocupa. Ella puede pedir que el Congreso se reúna. Podría crearse un tribunal de salud (para evaluar estos casos).
Hasta que cayó postrada, Melina hacía una vida normal. Terminó el secundario en el Instituto San Francisco Solano, de Claypole, en 2009, e incluso se fue de viaje de egresada a Bariloche. Estudió teatro en la Escuela Municipal de Bellas Artes y estaba haciendo un curso de dramaturgia en el Centro Cultural Rojas, de la UBA. Tenía en sus planes estudiar una carrera vinculada con el medio ambiente. Además, trabajaba haciendo tortas para eventos. Con esos antecedentes, los médicos piensan que podría volver a salir adelante.

Pero Melina dice que su cuadro actual no es comparable con otras circunstancias que tuvo que enfrentar:
–Ellos están comparando mi calidad de vida de antes con la de ahora: no tiene comparación. Todas las operaciones y las cosas que a mí me pasaron anteriormente fueron diferentes. Ahora no siento nada, no siento las piernas, no siento la panza. La situación cambió. Ellos me dijeron que lo mío no tiene vuelta atrás. Cada vez sube más la parálisis. Me están haciendo sufrir cada vez más. Quiero transitar lo último que me queda en paz, sin sufrir, durmiendo.

El viernes por la tarde, la mamá de Melina se comunicó con este diario para informar que en las últimas horas su hija había recibido medicación que le había producido un sueño profundo, aunque no tiene la certeza de que la adolescente no vuelva a tener conciencia.

El dictamen del Comité de Bioética

Por Mariana Carbajal
El 4 de febrero, el Comité de Bioética del Hospital Garrahan emitió un dictamen que rechazó el pedido de Melina González de una sedación profunda para perder la conciencia hasta la muerte.

Su solicitud fue analizada por el cuerpo, según consta en el acta a la que accedió Página/12, en una reunión convocada el 28 de enero. Aunque la resolución del Comité no es vinculante, tiene carácter de recomendación, los médicos que la tratan no han accedido a su voluntad. Alegan que su cuadro no es terminal. Al menos, ésa era la situación hasta la sedación de los últimos días, aunque la madre de Melina no sabe si será permanente. El dictamen lleva la firma de la coordinadora del cuerpo, la doctora Fernanda Ledesma. “La sedación paliativa terminal es un procedimiento médicamente procedente y éticamente aceptado frente a pacientes que se encuentran próximos a la muerte y para los cuales se carece ya de toda medida terapéutica alternativa que pueda siquiera brindarle algo de confort. Pero fuera de las situaciones previstas clínicamente no resulta una medida adecuada ni justificada. Por ello mismo, y a medida que evolucione, el equipo de salud deberá junto a Melina y su familia, ir evaluando permanentemente las diversas alternativas terapéuticas en pos de indagar acerca de algún cambio de opinión acerca de las terapias aceptadas o rechazadas, o de las distintas posibilidades terapéuticas con las que se cuenta científicamente para tratar su deterioro y su sufrimiento”, consideró el Comité.

Los proyectos de “muerte digna”

En la ciudad de Buenos Aires no hay ley de “muerte digna”, tampoco a nivel nacional. Sólo en la provincia de Río Negro hay una normativa. Algunos legisladores porteños están preocupados por el vacío legal, entre ellos, Gabriela Alegre, de Encuentro Popular para la Victoria. “Estamos trabajando, junto con especialistas, en un proyecto de ley de muerte digna que vamos a presentar en marzo en la Legislatura de la Ciudad. Nuestro objetivo es que en todos los hospitales de la ciudad, públicos o privados, las personas puedan ejercer su derecho a la autonomía y que se las respete como sujetos dignos con capacidades de decidir en el momento de la muerte. También pretendemos dar certezas a los profesionales de la salud y transparentar y regular una práctica que existe, que todos sabemos que se da, pero que actualmente los/as médicos/as realizan en total soledad emocional, jurídica e institucional”, adelantó Alegre. María José Lubertino, por su parte, está preparando otro proyecto.

EL MEDICO CARLOS GHERARDI ADVIERTE SOBRE EL DERECHO DE LOS PACIENTES
Una visión desde la bioética
Reconocido experto en bioética, Gherardi señala que el sufrimiento psíquico debe ponerse en igualdad de condiciones con el físico. “Los médicos deben facilitar que se cumplan los derechos de los pacientes”, destaca. Y reclama una ley nacional.

Por Mariana Carbajal
“A veces se menosprecia el sufrimiento psíquico como el de Melina, que además siente dolor físico”, advirtió el médico Carlos Gherardi, integrante del Comité de Bioética de la Sociedad Argentina de Terapia Intensiva, reconocido experto en la temática. Autor del libro Vida y muerte en Terapia Intensiva. Estrategias para conocer y participar de las decisiones, Gherardi está convencido de que el marco legal vigente avala el cumplimiento de la voluntad de Melina, sin que los médicos se arriesguen a una demanda judicial. En su opinión, Melina debería exigir una segunda opinión de otro equipo médico, dado que en el Hospital Garrahan, donde está internada, se niegan a acceder a su pedido de una sedación profunda hasta que muera. “Si bien yo creo que los médicos no tienen la obligación de hacer lo que no están médicamente de acuerdo, sí tienen que facilitar que los derechos de los pacientes algún otro equipo médico que los comparta pueda garantizarlos”, señaló en una entrevista de Página/12.

–Melina pide que la duerman lo suficientemente profundo como para no tener conciencia de su estado hasta que le llegue la muerte. ¿Hay legislación que ampare su voluntad?
–La ley nacional 26.529 sancionada en noviembre de 2009, llamada de Derechos del Paciente, Historia Clínica y Consentimiento Informado, si bien no contiene todos los supuestos que debería tener una ley “de muerte digna”, para usar la denominación coloquial habitual, contiene elementos que significan un avance cierto en varios aspectos relativos al tema que tratamos. Las grandes carencias de esta ley son no referirse a los pacientes inconscientes y a todo el tema del soporte vital (es decir, la abstención y retiro por ejemplo de un respirador artificial) que es la gran diferencia con la ley provincial de Río Negro, pero que no son aplicables a la paciente Melina. La 26.529 es una ley civil, de orden público y por tanto, de aplicación en todo el país. Lo más importante es que se les da apoyatura legal a las directivas anticipadas en línea con lo normatizado ya en el artículo 19 de nuestra Constitución Nacional. Y defiende enfáticamente los derechos del paciente a decidir con respecto a su integridad, dignidad, autonomía, libertad y valores personales. Se refiere, asimismo, al derecho a rechazar tratamientos. Excluye explícitamente el derecho a solicitar prácticas eutanásicas. La directiva anticipada hecha por Melina ante un escribano cumplimenta este requerimiento y podría quizá ser mejorada respecto no sólo de no usar medios mecánicos –que pueden brindarle en una terapia intensiva–, sino solicitar sedación paliativa.

–¿Cuál es la diferencia con la eutanasia?
–La Asociación Española de Cuidados Paliativos (Secpal) distingue entre la sedación paliativa y la terminal y en agonía. Dice que “se entiende por sedación paliativa la administración deliberada de fármacos, en las dosis y combinaciones requeridas, para reducir la conciencia de un paciente con enfermedad avanzada o terminal, tanto como sea preciso para aliviar adecuadamente uno o más síntomas refractarios y con su consentimiento explícito, implícito o delegado. Se trata de una sedación primaria, que puede ser continua o intermitente, superficial o profunda. Los requerimientos éticos serían: 1. Existencia de un síntoma refractario (cuando no puede ser adecuadamente controlado). 2. Objetivo de reducir sufrimiento o distrés. 3. Reducción proporcionada del nivel de conciencia a la necesidad del alivio del sufrimiento”. La diferencia con la eutanasia es clara. Eutanasia es el pedido voluntario de un paciente con una enfermedad mortal o sufrimiento insoportable de que un tercero le provoque la muerte para su propio beneficio (el que el paciente identifica como tal), con la administración de un tóxico o droga que por sí mismo provoque la muerte. Es la que existe legalmente en Holanda, Bélgica y Luxenburgo. En Argentina esto es un homicidio. Contrariamente, si la administración de una droga como la morfina en dosis crecientes para calmar el dolor adelanta en el tiempo la llegada de la muerte, está moralmente permitido, y es buena praxis médica.

–¿En ese caso el profesional está protegido por la ley?
–Sí, y hasta es aceptada por la Iglesia Católica por el principio moral del doble efecto: hay una intención primaria y total buena y un efecto colateral posible no deseable ni buscado como consecuencia de conseguir el primer resultado necesario. En el caso de Melina se trata de una sedación que no le provocará la muerte, sino una disminución de su nivel de conciencia pero se le mantendrá, estimo, la alimentación, la nutrición y otras medidas que aseguren su confort y alivio.

–Los médicos fundamentan su negativa en que consideran que su estado no es terminal. Dicen que otras veces salió adelante. Pero ella insiste en que ya tiene casi todo el cuerpo paralizado, que siente muchos dolores en la pequeña superficie corporal que todavía puede mover, que ni siquiera se puede sentar, que está acostada, y que no es ésa una vida digna, por eso quiere una sedación profunda.

–El punto central está en que el equipo de salud que la atiende no cree que se trate de un caso avanzado o terminal y que el sufrimiento psíquico y físico no se lo considera refractario o con una entidad tal que merezca esta sedación que solicita y que no será la causa de la muerte. Y esto es otro aspecto del problema, más allá del temor a una demanda judicial que creo imposible si tiene la directiva anticipada hecha con plena lucidez y hasta con acuerdo de los padres. Y me parece que en este caso la paciente y la familia tienen el derecho a una “segunda opinión” de otro equipo de salud. Es un derecho que está garantizado por esta Ley 26529 aunque lo dice con otro nombre. La ley 26529 dice en el artículo 2º, inciso g: “Interconsulta Médica: El paciente tiene derecho a recibir la información sanitaria por escrito, a fin de obtener una segunda opinión sobre el diagnóstico, pronóstico o tratamiento relacionados con su estado de salud”. Este tema de la segunda opinión tiende a proteger los derechos de los pacientes. Si bien yo creo que los médicos no tienen la obligación de hacer lo que no están médicamente de acuerdo, sí tienen que facilitar que los derechos de los pacientes algún otro equipo médico que los comparta pueda garantizarlos. Esto pasa con los Testigos de Jehová: si un médico no está de acuerdo en no hacer una transfusión de sangre que el paciente rechaza por razones religiosas tiene la obligación de trasladarlo a otro lado donde alguien esté dispuesto a consentir ese pedido religioso aunque por ello ocurra la muerte. En Argentina hay un fallo de la Corte sobre un paciente Testigo de Jehová, el caso Bahamondez, que protege la autonomía absoluta del paciente en estos casos. Hace unos días tomó estado público una muerte al respecto, pero al médico no le pasará nada porque el paciente tenía su directiva en una escritura.

–¿Qué legislación hace falta en el país para garantizar, sin controversia, la voluntad de los pacientes a tener una muerte digna?
–Una ley que contemple a nivel nacional, como la de Río Negro, la situación de los pacientes inconscientes, permitiendo la participación familiar en la decisión –como ocurre por ejemplo en la donación de órganos–, y la particular situación de la abstención y retiro de soportes vitales (respiradores, alimentación y nutrición). Simultáneamente debería trabajarse para frenar en los tribunales “la industria del juicio” que aterroriza a los médicos a veces justamente y otras veces no, como en este caso. De todos modos, ni la más refinada técnica legislativa ni los pronunciamientos judiciales, por mejores que fueran, resolverán nada si no se comprende que estos temas de la vida y de la muerte son de la sociedad y no de la medicina. Por el contrario, rescatar la intimidad de las decisiones entre paciente, familias y equipo de salud será imprescindible para avanzar.

domingo, 27 de febrero de 2011

El sacramento matrimonial y el ángel carmesí


Era el hijo preferido de la ordenada y prolija familia de un varón y tres mujeres, 4 hijos en total. Era el orgullo del hogar, adoctrinado y pulcro, no transpiraba ni bebía alcohol, ni se unía a la algarabía adolescente. Educado con templarios modales, portador gestual de una indeleble sonrisa y mirada autosuficiente, había aprendido enciclopedias completas, hablaba tres idiomas y solo bebía bibliotecas y parroquias; todo lo demás era, naturalmente insignificante.

Creció en un hogar de clase media, o más que media, la mejor. Los vulgares compañeros de colegio, le decían burlonamente: “cachorro de cura” en su época de monaguillo.
Luego pasó buena parte de su juventud evangelizando por lugares pobres donde parecía que Dios se había olvidado de mirar. Fueron sus años de misionero, en la orden de los mochileros de la fe.

En la misión divina, conoció a una chica, distinta a las demás, con la mochila de fe color rosa pálido de la orden femenina, también de hábitos ascéticos, de pocas palabras, casi lacónica, como él.

Era la pareja perfecta, un solo defecto que él disimulaba, a ella le gustaba, de vez en cuando, tomar unas copitas, no muchas, pero sí las suficientes como para hablarse encima. Las palabras que brotaban de su boca, en esos momentos, eran dobles y filosas como navajas, otra vez lacónicas, pero carnavalescas, sin la dignidad ni el entrenamiento de las auténticas mujeres espartanas.

Y llegó el día del casorio, una prolija lista de casamiento y de invitados, no podía faltar nadie de los convocados, en la foto tenían que estar retratadas todas las caras, aún la de aquellas personas convocadas por conveniencia o compromiso.

En la nave del templo, unos pocos, podían ver la sombra del ángel carmesí, sin espalda pero con espada tan hábil y diestro en su manejo, que podría haber ensartado los chinchulines de muchos de los parientes y amistades, incluido el sacerdote detrás del altar.
La espada sería así un espetón de jugosas vísceras hechas a fuego lento y de crujientes “chorizos especiados al infierno” elaborados con la carne y la sangre de las víctimas, en un exceso de amor evangelizador.

Para celebrar el ritual de la nueva secta, el ángel, vestiría una túnica negra para hacer buen contraste con sus alas carmesí. Su cabeza estaría coronada con una mitra dorada con seis ínfulas color granada.
-La secta estaba naciendo dentro del templo, religando numinosamente mediante rituales ancestrales de la era pagana y abolidos en un concilio vaticano-.

Pero ellos creían que esta ceremonia era el sendero del discipulado, el ángel carmesí era el guía espiritual mediante el cuál se lograría el disolvente psíquico para destruir la escoria y dejar el oro puro.

Los novios, frente al altar hubiesen sabido qué hacer, ella tomaría del cáliz el dulce vino de misa y él trozaría la hostia y haría comulgar a los familiares mas próximos, un nuevo orden esotérico se habría celebrado, con un paraíso solo para la secta, excluidos los pobres, los esotéricos devotos de la virgen y los muertos eviscerados tirados en los pasillos del templo.

Tampoco podrían ingresar, aquellos seres que no supieran latín, con la sola excepción de aquellos ignorantes del nuevo idioma oficial, pero que gustaban de tatuarse los estigmas del flagelo. Los ateos, podían también iniciarse en los misterios, pero solo aquellos que no hubieran fumado el opio de Marx.

Luego se pintarían la cara con arcilla, evocando a los Titanes que comieron la carne de Dionisos y redactarían en latín un estricto reglamento de la ley divina, que sería repartido entre sus adoctrinados compañeros de misión evangelizadora y elaborarían la estrategia para ganar la nueva guerra de religiones.

Como es natural para su ciega creencia, la suya era la única fe, la única cara de Dios, todas las demás serían declaradas blasfemas y todos sus libros sagrados iban a ser quemados en un ritual de purificación por el fuego.

Pero nada de eso sucedió y la homilía del sacramento matrimonial, los unió para siempre y se fueron de la mano, con los testigos de la ceremonia y unos pocos invitados a una parrilla de fiestas a pocas cuadras de la parroquia.

Una vez que todos se ubicaron en las mesas redondas, 9 en total con 7 invitados por cada una, sin contar la de los novios con sus padrinos 2 suegras y 6 amigos, que hacían un total de 12 en la mesa anfitriona.

Los mozos, vestidos para la gala con camisa blanca, corbata de seda roja y un largo delantal de cuero negro, ingresaron al salón por una puerta de doble hoja, en medio de un estruendo de trompetas y de aplausos, con el brazo derecho levantado, mostrando a los invitados que ya habían escanciado una copa de vino, la exquisita especialidad de la casa: los crujientes “chorizos especiados al infierno”, ensartados en largos y filosos espetones con el sello de un ángel carmesí en la base de la hoja de acero.

Al menos una duda había sobre los rumores de la secta: luego de 3 años, nace el primogénito con una mancha “de antojo”, como decían las abuelas, en la parte supero-interna del muslo izquierdo de 6 cm de diámetro ortogonal. Era la figura o parecía la imagen de un ángel carmesí, tal la forma y la discromía de la mancha.

Algo singular y fuera de toda explicación racional, ocurrió en la ceremonia del bautismo, cuando el agua de la pira bautismal se tiñó de color carmesí al tocar la piel del niño, quien desencadenó en un largo llanto.

El joven sacerdote, no supo dar explicaciones y los padres cruzaron miradas y luego, sin testigos, escanciaron en copas de oro, el agua de la pira.

Y así, conjurando la arqueología de la fe con los secretos rituales de poder y de hegemonía de la secta milenaria, la saga del ángel carmesí continuaba comprando voluntades y conciencias sobre la tierra de los hombres, divididos por banales asuntos políticos y de caprichos bajo las sábanas, disfrazados de nueva teodicea.

Marcelo Ocampo
13 de febrero de 2011.

Imagen gentileza de: http://seres-de-la-noche-maharet.blogspot.com/

jueves, 27 de enero de 2011

Venía filtrando Tsunamis. (La venganza de Euríale)

Tsunami-Dic07-Técnica mixta sobre tablero-Santi.

En alguna playa, las sombras hexagonales, albergan estatuas que respiran flores de arena, en un apacible día de sol. Sin embargo, las ovejas de espuma blanca sobre las crestas de las olas y el viento del sudeste, anunciaban una luna con pollera y la inevitable lluvia desde las negras y eléctricas nubes.

Los diluvios escatológicos nunca fueron, pero siempre están ocurriendo en los mitos arcaicos y en las religiones monoteístas, como la alianza de Noé.
En esta época donde los hombres olvidaron las profecías y el arcano es a la carta, nada hacía presagiar una ola de puerto tan grande que iba mojar la pollera de la luna y que podía hacer encallar la balsa (el mundo) para siempre...

Ella venía filtrando Tsunamis, la voz del oráculo en el sueño, se lo había revelado, el fin del mundo estaba llegando. Lucy en efecto, venía filtrando Tsunamis, por debajo de las olas, con ojos de caracola y con piel salobre de foca, iba resistiendo, pero sus fuerzas iban mermando, una abertura tubular entre dos universos se había abierto y estaba justo en el medio ni adentro ni afuera, como un filtro de energía negativa, una quintaesencia de luz unánime que convertía el agua de la gran ola de puerto en espuma cuántica que filtraba hacia otro universo por una cesura tubular con extremos circulares similares a una trompeta de bronce.

A sus oídos llegaban los sonidos terribles del monstruo de cabellos glaucos resoplando por el agujero de unos caparazones de caracoles eviscerados. A medida que esto sucedía y la ola se dividía hasta el infinito, el cansancio de la luz, traía la incertidumbre acerca del triunfo del universo que conocemos.

En la playa, los hexágonos iban cambiando de forma sin perturbar a las estatuas que respiran flores de arena.

Un destino apocalíptico con olor a Océano, sonido hueco y envolvente, ecos de antiguas oraciones rituales en palacios de bronce debajo del mar y tumbas que se abrían dejando salir a las enfurecidas criaturas con escamas en sus lomos grises y sus cabezas fuera del agua con ojos que irradiaban plomo fundido, derritiendo las rocas de la costa, condensando la atmósfera, tatuando pájaros en el campanario de los vientos.

Entre el sonido caótico y ensordecedor, se colaba la voz posesa de aquella mujer, cuya sola mención inquieta: Euríale.

Ella mostraba su casa y su familia como un cuadro perfecto, sin revés, solo un plano cotidiano sin profundidad y de una sospechosa felicidad. Todo bajo control, nada librado al azar. Al fondo una pileta voladora, mitigaba el calor del verano y en invierno la calefacción central era ideal.
Euríale, ejercía el control absoluto mientras un dócil Manuel, en el quincho vidriado, asaba cada domingo unas magras y sabrosas colitas de cuadril en un ritual de penates y de penas.

La sombra de Apolo, en la proyección cotidiana, perfecta y adoctrinada, iba a ser amenazada por la ordalía adolescente, una de sus hijas había osado vestirse con una pollera cortita y azafranada, que había comprado para agradar a un chico con un tatuaje en el brazo.
Su segunda hija, trajo a un novio de la calle, con un secreto (de la calle).
Para su madre, ellos eran extraños, desagradables, salidos de un lugar que ella llamaba "Raredonia".

Manuel trató de acomodar las cosas como si se tratase de un cuadro torcido en la pared.
Pero ya era tarde, la distopía del adoctrinamiento interno, traía presagios de tragedias que ni el concilio de magos, ni los divanes terapéuticos podían yugular. Mucho menos las delicias sobre el colchón profano.
Manuel en apariencia distraído en su mundo de música y de fantasmas en el proscenio, empezaba a darse cuenta.

Para Euríale el orden era una obsesión, el caos por fuera del hogar la atormentaba por eso cerraba las ventanas y corría todas las cortinas para evitar que el desorden exterior infecte su sacrosanto hogar.
Pero no pudo mantener bajo control a las hijas, con las coronas de flores en el columpio de vértigo adolescente.
(Helena, Erígone, Ariadna, Antígona, las chicas, desde siempre, treparon cintas voladoras).
Los cánticos y el baile con la música de moda, inundaron su ambiente.
Los chicos en el patio, fumaban y bebían esperando a las muchachas. Eran capaces de mostrar alegría de sentir amor y de respirar libertad, algo inconcebible en el mundo de Euríale.

A medida que avanzaba la “ocupación” y llegaba la noche, el revés del tapiz sobre una de las paredes del living, empezaba a crecer por fuera de las márgenes del marco rectangular, invadiendo la pared adyacente como una enredadera caótica de lana e hilos deshilachados.

Loca de rabia, Euríale, tomó su instrumento preferido, la filosa tijera que había heredado de su madre y con frenesí, cortaba la lana y los hilos que crecían y se metamorfoseaban en serpientes amarillas y de fauces tan negras como una noche huérfana de luna y de estrellas.

Arrojó la tijera y con sus manos, tiró al piso el tapiz y luego rompió todos los cuadros con fotos de su álbum familiar, la sangre manchaba la pared y salpicaba el sofá de cuero blanco del living, sus puños taparon la salida de los parlantes donde murieron las sopranos.

Ella no sentía dolor, la anestesia era moral y corporal, en ese estado, hizo estallar los lentes que la suegra había olvidado y se atrincheró detrás de la puerta dispuesta a detener a toda persona que suba a su umbral.

Pero el olor a caracoles eviscerados venía de la pileta voladora, no desde la calle y los hexágonos con las estatuas que respiran arena, estaban en el patio de su casa.

Llena de bilis negra, su mente tramaba la venganza, para ello necesitaba un chivo expiatorio que lleve la mácula afuera de la casa: naturalmente fijó el blanco de sus maldiciones en Manuel. Ella se propuso: matar a Manuel.

En la playa, o quizás en la pileta voladora, Lucy, seguía filtrando Tsunamis, el fin del mundo estaba cerca, el diluvio que venía a purificar con agua lustral otra raza de hombres profanos.
Ilustración de Tozani

Julia la madre de Lucy, pese a los insistentes avisos de su hija, no era capaz de creer en el Apocalipsis.

Vestida con la piel salobre de foca, Lucy gritaba:- ¡mamá, viene el fin del mundo, por favor corre a un lugar alto y avisa a al tío Manuel que vaya a lo de la abuela, Euríale está armada y va directo a matarlo!

La madre de Manuel era la suegra de Euríale y la abuela de Lucy.
Por fin, Julia, ante la insistencia de su hija, deja de chatear con su amiga Marta, se pone a buscar entre sus contactos de mail a Manuel. Él estaba en su hora de descanso en el trabajo, tomando un café cortado, cuando en la pantalla de su notebook, (la lleva a todos lados) toma conciencia del peligro que corre y sigue las instrucciones que Lucy le enviaba a su madre por mensaje de texto desde su celular sumergible y Julia lo reenviaba por mail a Manuel: -Andá a tu casa materna, atraviesa el agujero en la pared (donde antes había una puerta), cruza el garaje y sin detener la marcha ni mirar a las banderolas de los cuartos, corre por la galería de serpenteantes baldosas amarillas, abre la puerta cancel y ciérrala una vez que estés en el zaguán, mirando hacia la calle. Cuando veas pasar a tu mujer (Euríale), desde los vidrios esmerilados abre una de las hojas de la puerta y vete corriendo en dirección al norte.

Euríale, vestida con un piloto de hule, llevaba en sus manos una pistola de madera con municiones redondas de acero. Llega al pasillo adyacente a la puerta imperial del zaguán y fingiendo estar descompuesta, logra que alguien le abra la angosta puerta del pasillo y a toda carrera, esquivando el juego de bases de los niños con pelota de goma, llega hasta el departamento de su suegra.

Antes de la muerte de la Bisabuela, al departamento se podía llegar por la casona de entrada imperial, luego de caminar por la galería hasta una puerta interior de acceso al departamento del fondo. Naturalmente, esa puerta como un cordón umbilical, comunicaba la casona de los abuelos con el departamento de una de sus hijas, la madre de Manuel .
Como suele ocurrir, la avaricia de una nieta, Aglaura, hizo apurar el negocio inmobiliario y la casona pasó a manos de otros dueños, quienes tapiaron la puerta del departamento del fondo. Solo se podía acceder a él por el pasillo de al lado, el cuál, era la entrada con el número que seguía en orden descendente a la casona contigua, según las normas municipales de la ciudad.
Siguiendo las instrucciones, Manuel cuando ve pasar a su mujer, escapa, por la puerta de entrada, del zaguán a la calle , rumbo al norte, con un merecido boleto de ida y vuelta a Broadway.

Entretanto, Lucy, al yugular el último Tsunami de olas vinosas, en el sótano del océano, sigue los pasos de Euríale y por el pasaje tubular antigravitatorio, llega a la casa de su abuela, justo en el momento en que la vengadora, con el arma homicida en la mano, atraviesa el agujero de brumas en la pared, en busca de su blanco: Manuel, quien ya no estaba allí. Al darse vuelta Euríale, el agujero del tiempo, queda en su campo visual como en un centro de presión negativa y se cierra transfigurado en piedra.

Lucy alcanzó a ver pasar a su bisabuela, en silla de ruedas, como una imagen fantasma, con jazmines recién cortados en una de sus manos y en la otra, un abanico de túbulos que irradiaban luz blanca. Una “mañanita” de lana de oveja, la abrigaba en punto cruz y aquella enfermera transparente, iba deslizando la silla de ruedas sin prisa mientras iba cantando alegremente la zarzuela preferida de su abuela: “La pastora”
La imagen se perdió antes que el agujero sufra esa especie de colapso gravitacional.

Lucy pone dentro de su mochila de terciopelo, restos del diluvio que habían quedado sobre el bargueño de patas de madera torneadas, y antes de partir, besa a su abuela, que contaba en su urna de arcilla, los días de duelo y de nacimientos.
Cuando se va, atraviesa el pasillo y ya en la vereda de la antigua casona, las sombras hexagonales albergaban a las estatuas que respiraban flores de arena.

Lucy in the Sky with Diamonds by ~SpiritOfTheShadow

Desde el proscenio del escenario giratorio, arrojó a la playa, la piel salobre de foca y se lanzó sobre el lomo del mar, en una cinta de caracolas voladoras, amarillas y verdes, respondiendo a aquel llamado, bajo un cielo de mermelada y estrellas de diamantes, con ojos de caleidoscopio.


Marcelo Ocampo
25/01/2011

domingo, 2 de enero de 2011

La Plata y los Muñecos de Año Nuevo. El ritual


En mi ciudad, La Plata, grupos de jóvenes se reúnen con un objetivo común, el crear el mejor muñeco, el más grande y el más bonito, para luego paradójicamente, quemarlos en una cosmovisión ritual de fuego, de brindis y de ordalía iniciática: un año muere y otro año nace.

Esta tradición platense tiene su origen en las culturas ancestrales, con su cosmogonía de tiempo circular, a-histórico, ligada al mito del eterno retorno en la ontología arcaica. La quema de muñecos es como una hendija, una cesura entre el mundo moderno, histórico, de civilización y de progreso y el mundo arcaico de muerte ritual y renacimiento.

Los muñecos están hechos principalmente de madera, alambre, cartón y papel. Adentro llevan mucha pirotecnia que es comprada través de rifas o simplemente pidiendo de casa en casa y también parando autos en el sector de construcción del muñeco.
Actualmente, estas esculturas compiten entre sí por premios otorgados desde la Municipalidad de La Plata.

Luego del brindis de las 0:00 la gente sale de sus casas y se junta a presenciar la quema entre las 0:00 y las 0:3
Previamente a la quema se realizan shows de fuegos artificiales y de bailes populares.

Un poco de historia

Los muñecos evolucionaron, se fueron perfeccionando año tras año. Desde el payaso con el letrero de "Cambaceres campeón 1956"; el homenaje póstumo al tranvía 14, en la despedida de 1966 o un gigantesco Juan Moreira como ofrenda a la película de Leonardo Favio. Porque los muñecos nacieron como homenajes "en vida".

Según las investigaciones del CID (Centro de Identidad y Desarrollo de La Plata) "estas expresiones demuestran que la globalización, paradójicamente, también achica al mundo y la gente necesita revalorizar sus pequeñas historias barriales, como ésta. Una manera de hacerse fuertes".

Los muñecos, de acuerdo a lo que cuentan, eran parte de una gran fiesta que empezaba en Navidad, donde las calles se vestían de fiesta con guirnaldas multicolores que colgaban de los árboles y con música que se pasaba desde un tocadiscos conectado a grandes bocinas colocadas también en los árboles.

Actualmente unos 20 días antes del 31, los chicos del barrio, sus familias, amigos comienzan con el armado de las estructuras de cada muñeco. Nunca se repite, de un año a otro, el mismo motivo.

De ritual y de Cosmogonía

La producción refleja el ritual que se repite todos los años en los calurosos días de fin de año, en los barrios de la ciudad de La Plata, cuando los vecinos despiden el año todos juntos frente a una enorme hoguera de madera y papel.

Emprenden así la reconstrucción de un sueño: la quema de muñecos que tiene sus orígenes en las antiguas costumbres de inmigrantes europeos, y que es re-significada como forma de construcción de la propia identidad.

Es la algarabía de la comensalidad, en la noche de nuevo año, con los muñecos en las esquinas de la ciudad, esperando su destino de fuego, muñecos que antes de morir calcinados, pierden la conciencia ahogados por el humo de la pirotecnia.

Pero un muñeco es un ser sin vida, a excepción de Pinocho, aquel trozo de madera parlante que reía y que lloraba frente a un carpintero, que soñaba con tener un hijo y al instante se dio cuenta que el muñeco jugaba a aprender a ser un niño. Lo lúdico y lo trágico tatuado en la carne y tallado en la madera, en la educación y en los valores, junto a la simbología del eterno retorno de un año nuevo y la combustión ritual de los muñecos, un diluvio de fuego y un renacimiento desde las cenizas, como aquel Fénix en el itinerario circular del calendario solar.

Es un rito de pasaje, iniciático y de purificación, un proceso que tiene antecedentes en varias culturas, el fuego como elemento que quema las impurezas. Los chamanes que conducen los actos rituales, son llamados los señores del fuego, pueden caminar sobre él, tragar brasas ardientes o tocar hierro al rojo vivo, sin quemarse.

¿Qué queda del mito arcaico?

En esta época histórica, reflexiva, de tiempo lineal y de fiestas paganas, no habría una regeneración del año como se creía en la ontología arcaica. Sin embargo, el clima de magia optimismo y festividad, flota en la atmósfera de los barrios y la quema de los momos o muñecos, es una purificación ritual a través del fuego, de las decepciones, las enfermedades, las pérdidas de seres queridos, las frustraciones, del año anterior.
Los muñecos con así los chivos expiatorios de todo lo malo del año que muere y la esperanza de un año mejor.
El bautismo de fuego, es la perfección de los comienzos y la memoria arquetípica de un paraíso perdido o la ilusión de la beatitud inicial. Por eso, la cesura entre los mundos arcaico y moderno, sigue abierta a la muerte, a la resurrección y la simbología de la purificación ritual.

Feliz 2011
Marcelo Ocampo

Fuentes

ELÍADE M. El mito del eterno retorno. Emecé Editores, 2006.

ELÍADE, M. Nacimiento y renacimiento, Kairos S.A., 2000.

http://salaamarilla2009.blogspot.com/

http://www.fba.unlp.edu.ar/

lunes, 13 de diciembre de 2010

CURIOSO ANDAR SINCRÓNICO (El hambre, la comida y Papá Noel)

-Una hogaza de pan-, dice la Morsa,
-Es todo cuanto necesitamos;
Además, pimienta y vinagre.
Ahora si ya estáis listas, queridas ostras,
Podemos empezar a comer-
Lewis Carroll, A través del espejo.

Maimónides escribió en el Levítico: la carne de cerdo contiene más humedad de la necesaria y demasiada materia superflua...Sus hábitos (del cerdo) y su comida son muy sucios y repugnantes. Tal vez Maimónides era un gran observador, un empirista racionalizando la zoonosis conocida como triquinosis con la ingesta de carne de cerdo.
Pero lo mas probable es que el cerdo al no ser rumiante y poseer pezuñas, haya sido un animal raro y tabú como en otras civilizaciones. Digo esto porque también Maimónides pensaba que las mujeres tenían 2 úteros como tenían 2 senos.
Un estudio antropológico de Mary Douglas, concluyó que los animales prohibidos son anómalos en sus clases y que las criaturas terrestres que reptan, las voladoras de 4 patas, o las que tienen pezuñas hendidas pero no son rumiantes, como el cerdo y el camello se alejan de la normalidad, necesaria para la santidad.
En Crotona procedente de Samotracia, Pitágoras el matemático y chamán, prohíbe comer al buey arador, porque está tan cerca del hombre que es como comer carne humana. Pero permite que ciertos seguidores de la secta, coman cerdo porque arruina las semillas de la diosa del cereal, Deméter; también permite comer cabra porque arruinan las vides del dios Dionisos.
En el andar, el cerdo fue tabú, pero también alimento y en las escribanías de la evidencia posmoderna, fue demonizado por la ciencia, ocurre que el paradigma afirmaba que su carne subía los niveles del nuevo enemigo, el colesterol, que tapa las arterias y enferma el corazón y la cabeza.
Pero curioso destino el del cerdo, en otra escribanía de la evidencia, fue declarado alimento sano y más aún, afrodisíaco, por eso el SENASA advierte acerca de no consumir cerdo con nuez apio y ginkgo biloba, por posibles efectos adversos tales como el incómodo priapismo doloroso.
En el reino vegetal, las habas son alimento de caníbales, porque son como hermanas del hombre, tienen forma de sexo, olor a sexo y son afrodisíacas. Pitágoras prohibió comerlas porque era igual a comer al prójimo.
El caballo como el buey, están muy domesticados y tan cerca de los humanos, que también, salvo hambrunas, estaba prohibido comerlos.
En este andar sincrónico de comidas y de tabúes, Moctezuma se lavaba las manos y comía tortillas de maíz y chocolate amargo en una copa de oro, acompañada de carne de muchachos asada.
Los españoles, prohibieron el pagano hongo alucinógeno del chamán porque era un instrumento del diablo; a cambio le dieron el vino de Cristo, que es la sangre de Cristo, que en la antigua Grecia, fue la sangre de Dionisos, el ígneo bebedizo de la madre tierra.
Y los indios aceptaron mansamente porque “vieron lo que creyeron”: los españoles eran dioses, como Quetzalcoatl la serpiente emplumada, que en verdad era Cortés y los jefes no encontraron la respuesta que flotaba en el viento de Bob Dylan. La comunicación simbólica se cortó, los dioses callaron y los españoles ganaron.
Pedro de Mendoza funda Buenos Aires llamada Puerto del hambre.
Ulrico Schmidl, escribió en su crónica “Derrotero y viaje a España y las Indias”:- fue tal la pena y el hambre que no bastaron ni ratas ni ratones, sucedió que 3 españoles robaron un caballo y se lo comieron a escondidas luego los colgaron y algunos españoles se los comieron, como al hermano de Ulrico en, 1535, día de Corpus Christi en Buenos Aires.
Luego vino la encomienda, institución de origen feudal que dispuso tierras para los españoles e indios para servirlos, y de ahí pasó el hambre a los indios.
Una bula del Papa Nicolás en 1455 dio a Portugal el derecho a reducir y conquistar a los paganos en África. Un llamado "telefónico" (llame ya) de los Reyes Católicos al Pope Alejandro VI hizo que este firmara (5) bulas dando los mismos derechos a España en América.
Un dominico francés del XVIII escribió sobre los "gustos" de los caribes: Los franceses eran los más ricos, los holandeses difíciles de digerir sin un aperitivo, los españoles de carne muy fibrosa. (Nadal)
Y llegamos en este derrotero sincrónico, a una Latinoamérica, donde el 10% de los chicos menores de 5 años tienen desnutrición aguda (bajo peso) y el 20% del mismo grupo etáreo tiene desnutrición crónica (baja estatura).
Buenos Aires sigue siendo el Puerto del Hambre. Las vaquitas son ajenas y la soja también.
Una novedad gastronómica, sudando crepitando y humeando sobre improvisadas y chorrientas parrillas callejeras en las canchas, en los actos políticos y en toda manifestación popular, es el chorizo de carne mezclada con soja, que estira la carne y el chorizo parece de puro cerdo, pero es el nuevo chorisoja.
El chorizo tiene soja, el caldo artificial, tiene soja, la lata de atún, tiene soja, la tentadora golosina, tiene soja y hasta la milanesa es de soja.
A la pregunta ¿Comiste soja alguna vez? Responde: sí, he comido.
La primera hamburguesa fue la de un médico, J .H Salisbury, quien en 1888 inventa unos pastelitos de carne a la parrilla, de un centímetro y medio con pimienta, sal, cebolla y verduras, (Salisbury Steak) para los enfermos de tuberculosis.
Pero antes, los guerreros mongoles llevaban carne picada bajo la montura de sus caballos que se iban cocinando con el calor del animal. (una especie de horno natural)
En el curioso andar, la hamburguesa se transformó en un negocio redondo e icono de la cultura posmoderna, de la mano de las cadenas Mc Donald´s y Burger King.
Por culpa de esta comida aderezada y acompañada de una buena porción de papas fritas hidrogenadas, bajadas del buche al estómago con burbujeante gaseosa, Papá Noel, que alguna vez fue Nicolás de Bari, un obispo flaco y bueno, se transformó en el gordo bonachón que todos conocemos.

¡Feliz Navidad!

Marcelo Ocampo

lunes, 29 de noviembre de 2010

Curioso andar de acrónimos


USA, URSS, OAS, UNESCO: ONU, ONU, ONU...
Legión de monstruos que me agobia,
fríos andamiajes en tropel:
yo querría decir madre, amores, novia;
querría decir vino, pan, queso, miel.
¡Qué ansia de gritar muero, amor, amar!...

Dámaso Alonso, a la memoria de Pedro Salinas.


Curioso andar de acrónimos: si bien no son símbolos arquetípicos como una buena serpiente, una cruz, un gallo, remiten a un significado distinto pero una imagen especular en el significante y ahí si se puede tomar el acrónimo como símbolo: AAA: Alianza Anticomunista Argentina pero también, como la: AAA: American Academy of Allergy.

FASO: Federación Argentina de Sociedades de Otorrinolaringolología. Faso, es fascio, símbolo de los fachos, unidos por las cañas o sea todos unidos, la unión y la fuerza porque el paquete termina con un hacha (unidad y fuerza) para romperte la cabeza.
FASO es también el atado de cigarros. "Che, dame un faso" en el secundario y FASO, debe de estar en contra del fumar o sea del FASO.
CHE, ¿Qué che? ¿La muletilla evocativa del leguaje cotidiano, el “CHE” Guevara, o el Comité Hospitalario de Ética?

AAA remite a lo más espantoso, a la impunidad, a lo más oscuro, distinto de AAA de alergia, como FASO es distinto de FASO. Es la polisemia de las siglas.
AAA, como FASO, se ocupan de enfermedades de las vías respiratorias.
¿No estarán asfixiando cuando festejan el día mundial del asma o del EPOC?
Esos días organizan charlas educativas, invitan a la población a concurrir en masa, "gratis" a los hospitales públicos, que son gratis. Sacan espirómetros a la calle y a las plazas, para hacer una PRF (espirometría) con el horror de los paisajistas y ambientalistas y para sorpresa del ejército de aerobistas. Muestran pulmones sanos y pulmones marrones por el FASO. Entregan folletos educativos, para la toma de conciencia acerca de la prevención, diagnóstico y tratamiento de enfermedades relacionadas con el hábito de fumar, de comer, de vivir. Y sin embargo, hay epidemias de asma, alergia, autoinmunidad.

Al otro lado de la plaza, los de “la hierba de le la vida”, invitan a bajar el colesterol, a bajar las panzas, miden el riesgo de eventos cardíacos adversos, promueven "la vida sana" mientras en la otra plaza, venden hamburguesas y choripanes y deben ser muy buenos, si paran los tacheros, que tienen la posta gastronómica. Estos puestos están auspiciados por OCNIS: "Objetos comestibles no identificados".

En el terrero de epidemias infecciosas, el primer MRSA (Staphylococcus aureus resistente a la meticilina) fue detectado en Inglaterra en 1961 y es uno de los terribles monstruos microscópicos, habituales en los hospitales.

Dicen que por esta cosa de la selección natural Darwiniana, una teoría de la revolución industrial en la era de la biotecnología, hace su aparición, la variedad VISA (Staphylococcus aureus intermedio a la vancomicina); ¿“bancarización” VISA de los gérmenes?
TBC y TDG, podrían haber sido las últimas palabras del romántico Chopin en la Era preantibiótica, que hoy con los bacilos multirresistentes, sigue siendo la misma Era pero sin el romanticismo de aquella.

Los CDC, Centro de Control y Prevención de Enfermedades, promueven “ganar batallas” contra el ejército de bacterias, en un nuevo giro lingüístico militarizando a los equipos de salud. El CDC Centro de Defensa del Consumidor, advierte acerca del precio exagerado de la vacuna H1N1 para un virus que practica surf sobre las superficies del SI. (Sistema Inmune).

Un acrónimo para especialistas del tubo digestivo es SAGE: Sociedad Argentina de Gastroenterología. Desde algunos nosocomios, proponen sacar el hospital a la calle, no para hacer una colonoscopía en lugares públicos, sino para ir casa por casa, (una especie de ARBA en salud) en busca no de evasores sino de perdedores de sangre o SOH (sangre oculta en las heces) y del grupo etáreo mayores de 50. Llegarán armados con sus caños listos, como temibles escopetas recortadas dispuestos a "empalar" a los que estamos en el grupo de riesgo.

Cuando SAGE, anagrama de GASE que podría ser GASES, venga en el día del Colon Irritable, me tomo el RAJE, con la velocidad de Aquiles el de los pies ligeros, ¡salto la medianera y me escondo debajo de la cama de mi vieja!
Pero cuando vengan por el Día de la Colostomía, ya no tendré la ligereza de hoy y entregaré la bolsita sin ofrecer resistencia.
Las clínicas y hospitales, tienen albergues transitorios, con acrónimos: UCO: Unidad Coronaria, UTI.: Unidad de Cuidados Intensivos.
Cuando me alberguen por ahí, tengo la esperanza de no caer en manos del moderno Sísifo, aquel que encerró a Tánatos 6 meses, lapso durante el cuál, nadie podía morir. Hoy, el moderno Sísifo en UTI., puede aplazar la muerte mediante el sofisticado SVA. Soporte Vital Avanzado. Y estaré imposibilitado de enviar un: SOS.
Pongo mis esperanzas en los acrónimos de finitud, INRI y RIP, que ya caminan inexorablemente hacia mí.

Marcelo Ocampo

Imagen gentileza de Enrique Otharán

lunes, 22 de noviembre de 2010

La medicina en busca de Asclepio


Introducción

Asclepio, desde su origen, estuvo asociado a la medicina, encarna, en la metáfora del mito, la templanza (soprosyne) y la desmesura, (hybris) las curaciones milagrosas y las empíricas, es el arquetipo del médico en las formas ideales celestes y en las fuerzas de la naturaleza o ctónicas, una suerte de comunión que anticipa la Medicina Basada en Evidencia y la Medicina Basada en la Persona.

Los médicos somos descendientes de Asclepio, el dios de la medicina.
Hermes por otra parte, en la red metafórica del mito, es el dios de los ladrones y del comercio, mensajero de los dioses y conductor de las almas al inframundo.
En algún momento de la historia y de la narración simbólica, sustituye, en el imaginario social, a Asclepio.

El símbolo es la representación sensorialmente perceptible de una realidad, en virtud de rasgos que se asocian con esta por una convención socialmente aceptada. (DRA)
La intención de este artículo es demostrar que esta sustitución, al principio episódica y a modo de confusión simbólica, se convirtió a partir del siglo XX y mas enfáticamente con la globalización neoliberal, en un símbolo sistemático de medicina ligada al comercio y a la consideración del paciente como cliente, con la biotecnología en la feria de la mercadotecnia, con pocos bolsillos para pagar sus grandes logros, vale decir una medicina de poderío y de perplejidad que ocasionó el fenómeno de la medicalización o medicina en alza y luego la judicialización o medicina a la defensiva.

Como meta-objetivo, pretendo avanzar hacia una recuperación de Asclepio, a su encuentro y comunión, mediante una herramienta como la bioética, sin perder la simbología del mito, un recorrido sincrónico y diacrónico, por los hechos y los valores, la ciencia y la técnica, el ser y el deber ser.

Una ética convergente debe posibilitar la unión entre medicina basada en evidencia y medicina basada en la persona, admitiendo la conflictividad intrínseca entre ambos paradigmas.
Esto conlleva la visión de la salud como derecho humano y excluye la visión de la salud como ley de mercado.
De esto se trata la medicina en busca de Asclepio, perdido en la cuenca semántica del posmodernismo.

Mito de Asclepio


Se dice que Asclepio nació en Tesalia, alrededor del 1.200 a.C. y que ejerció como médico en distintos lugares de Grecia, un periodeuta, que iba de polis en polis.
En la lengua del mito, la versión mas difundida de su nacimiento, es narrada por el poeta Píndaro: hijo producto de los amores de Apolo con Corónide, hija de Flejias rey de los Lapitas, pueblo que venció a los centauros (la razón vence al elemento salvaje ctonio).

Corónide, mantiene relaciones íntimas con el mortal Isquias, estando embarazada de Apolo, llevando a Asclepio en su vientre. Apolo, enterado por un cuervo blanco de la infidelidad, envía a Artemis, su hermana, diosa de la caza y de virginidad, que mata a Corónide con sus flechas en venganza por la infidelidad de la mortal. Apolo, mediante una cesárea sobre el vientre muerto de Corónide, saca a Asclepio y lo entrega al cuidado del sabio centauro Quirón quien le enseña el arte de la medicina.

Por “alcahuete”, el pobre cuervo de plumaje color blanco, en adelante fue condenado a llevar para siempre el plumaje de color negro.
Otra versión cuenta que el niño fue abandonado en una cueva y con sus resplandores, atrajo la atención de un pastor quien lo entrega a Quirón.

La Hybris o desmesura

Fall of the Titans.Cornelis Cornelisz. van Haarlem

Asclepio tenía el poder de resucitar a los muertos, hay 2 versiones del modus operandi.
Un día en casa de Glauco, gravemente enfermo, observa que una serpiente se acerca peligrosamente a su amigo y con un bastón la mata. Inmediatamente, otra serpiente con unas hierbas en la boca resucita a su compañera muerta. Con estas hierbas, Asclepio resucita a los muertos, provocando una crisis demográfica en la Tierra y despoblando el Hades. Otra versión, quizás la mas difundida, relata que Perseo, hijo de Zeus y Dánae, con la ayuda de Hermes y de Afrodita, corta la cabeza de la gorgona Medusa y con la sangre de la vena cava derecha, que tenía propiedades salutíferas, procedió a resucitar a los muertos. De todos modos el resultado de esa acción fue que Hermes, en su versión de Psicopompo (conductor de almas) se queja a Zeus porque se "había quedado sin trabajo" quizás haya sido el primer desocupado.

Hades, el hermano infernal de Zeus también se queja y el dios del rayo y del trueno no tiene mas remedio que tomar una medida ejemplificadora, fulminar al osado médico y elevarlo al rango de constelación en la de Ofiuco (cuidador de serpientes)

Desde entonces Asclepio, es venerado como dios de la medicina.
Se lo representa con sus atributos, una vara de ciprés y una serpiente enroscada en ella, imagen que se conoce como báculo, instrumento mágico místico de sanación y de fortaleza ética en la cuál se apoya el médico.
La hybris de ayer es el encarnizamiento terapéutico de hoy.

Asclepio, Atenea y el Centauro Quirón

Había una amistad o simpatía entre Asclepio y la diosa Atenea; prueba de ello es que la diosa le entrega a Asclepio, la sangre salutífera de la vena cava derecha de la cabeza de Medusa, es decir el Pharmakón y se guarda el veneno, o sea la sangre del lado izquierdo de la cabeza. ¿Por qué?
Desde el psicoanálisis se intenta una explicación: ambos nacen de padres violentos, Zeus se traga a Metis, madre de Atenea y ésta nace armada de la cabeza de Zeus, con Hefesto haciendo “de partero”.

Apolo, padre de Asclepio, manda matar a Coronis.
Tanto Atenea como Asclepio, nacen de padres violentos y crecen sin simbolizar la figura paterna. Es decir, los límites del padre, y cometen desmesura en sus acciones.

Tal vez una objeción a este argumento sea que Atenea como diosa, encarna ella misma la desmesura, una diosa no tiene los límites ni la ética ni las razones de los hombres.

En cambio Asclepio, hijo de un dios con una mortal, es mitad humano y mitad divino. Quirón, hijo del dios Cronos y de la ninfa Filira (ninfa del Tilo), es inmortal, pero es mortalmente herido por una flecha envenenada arrojada por Heracles. Entonces ambos alumno y maestro, encarnan la tragedia de la carne, del vivir, del sufrir, de la finitud y del anhelo de la inmortalidad; ambos son metáfora de la tragedia del hombre y deben pasar por la ratificación carnal de muerte para alcanzar la inmortalidad.


Linaje y descendencia de Asclepio



El linaje es conocido porque es narrado por el mito, no se necesita recurrir a pruebas genéticas de filiación. Por línea ascendente, es hijo de Apolo y Corónide; por línea descendente, Epíone (dulce cura), le dio varios hijos: Macaón, Podalirio, médicos eximios; Telésforo, dios de la convalecencia, Panacea, el remedio universal e Hygeía, la salud o sanidad.
Este árbol genealógico encarna pues, a todos los agentes del equipo de salud.

Mito de Hermes

Hermes, hijo de Zeus y la ninfa Maya, fue un niño precoz, salió de la cuna, mató a una tortuga y trenzó cuerdas de tripa de carnero alrededor del caparazón: inventó la lira. Luego robó cincuenta vacas del ganado de Apolo, arrastrándolas por la cola par engañar sobre la dirección) y envolvió las sandalias en hojas para borrar las huellas. Sacrificó 12 para los olímpicos y se acostó en la cuna ¡Tenía menso de 24 horas de vida!

Enterado Apolo fue a la cuna y Hermes dijo no saber nada, entonces llevó al niño hasta su padre y él le ordenó devolver lo robado. Hermes devolvió el ganado, tocó la lira, con lo cuál sedujo a Apolo lo perdonó. Hizo varios trabajos para su padre, entre los mas importantes, la colaboración en la lucha contra el monstruo Tifón, donde ayudó a Zeus a vencerlo reestableciendo el equilibro cosmogónico amenazado.

También asistió en el nacimiento de Dionisos, cosiendo al prematuro niño, en el muslo de su padre.
Fue el mensajero de los dioses con su pétaso o sombrero de ala ancha y su bastón (no confundir con Bat Masterson) y sus sandalias aladas, protector de los pomposos oradores, del comercio y de los ladrones. En la escatología se lo conoce como Psicopompo o conductor de almas, él es que cierra y el que abre los ojos de los mortales.

Un día caminando por el campo con un bastón de madera, observó a dos serpientes peleando, interpuso el bastón entre ellas que se enroscaron en él y quedaron inmóviles mirándose cara a cara; el bastón se convirtió así en el caduceo, etimológicamente, “cedere” caer, y se traduce en la acción de disuadir la contienda entre los hombres. Esta función está detallada en el juramento de los escribanos. Quizás ellos y no los médicos sean quienes tengan que llevar como emblema a Hermes y su caduceo.


De Báculos y Caduceos

Báculo:(βάкτρоν)

Vara de ciprés, con una serpiente amarilla arborícora (cóluber longísimus) Símbolo de Asclepio. Por eso el color de la medicina es el amarillo.

Caduceo: (gr. κηρύκειον, del heraldo).

Vara delgada, lisa y cilíndrica, rodeada de dos culebras, atributo de Hermes, Cadux, cedere, disuadir la contienda ente los hombres.



Caduceo Sumerio

Serpientes es de origen sumerio, hace 3.000 años, el dios Ningishzida (señor del árbol bueno) era un guardián de Anu dios del cielo, y Dios sanador. Se lo representaba con 2 serpientes o como una serpiente con cabeza humana

Caduceo Egipcio

Imhotep (el que lleva la paz). El médico y arquitecto más antiguo fue un personaje histórico y luego divinizado. Nació y vivió en Egipto entre el año 2.686 a.C. de la corte del rey Zoser, segundo rey de Egipto. Hizo construir la primera gran pirámide escalonada de Menfis. Y como Médico encargado de rituales de sanación. Los griegos tomaron a Imhotep y lo llamaron Asclepio.
(Antillón J.J. Historia y filosofía de la medicina. Ed San José, Cr:Editores de la universidad de Costa Rica).

Rito de incubación o curación mediante el sueño.


Es el rito de incubación, mediante el sueño, echaban a la enfermedad, la incubación era un sueño terapéutico.
El agua, el enteógeno y la fe en el dios, hacía el milagro, una cura basada en la fe.
Es el efecto simbólico que describe el sociólogo Levy Strauss.
Los hombres eran llevados por sacerdotes y luego de comidas especiales, lustraciones con agua se sacrificaba un gallo. Al llegar la noche se recostaban en camas o clinés (de ahí el nombre clínica) y se les administraba una pócima con enteógenos (dios en nosotros) y en los sueños veían al Dios en forma de serpiente, a la mañana siguiente estaban curados.
“El chamán dice la verdad y el psicoanalista la escucha” (Strauss). La estructura Psicoide en la mente encierra los arquetipos: Imágenes o esquemas congénitos con valor simbólico que forma parte del inconsciente colectivo. El tratamiento se completaba con caminatas, ejercicios, teatro. Predecesores de los hospitales medievales y de los modernos S.P.A.


Historia de la sustitución

En el siglo XVI el impresor alemán Froeben usaba el caduceo como sello distintivo de su establecimiento. La gente de mar adornaba sus barcos mercantes colocando este símbolo en la proa de las naves y el hijo de Froeben, en 1535 imprime el corpus Hipocráticum en griego, con el emblema del caduceo.

Posteriormente, el báculo aparece como emblema del médico aparece en el escudo nobiliario de Butts, médico del monarca inglés Enrique VIII.

Cruz de San Juan


En 1902, es tomado por el cuerpo médico de EE.UU. en reemplazo de la cruz de San Juan, pero en lugar de la simple vara de ciprés, usaron el caduceo de Hermes (mercurio para los latinos), con dos serpientes entrelazadas y alas en el extremo del cayado del báculo.
Hermes representa la medicina mercantil y la salud como bien de mercado La medicina un bien de consumo y la relación médico paciente es médico cliente. El medicamento un bien de consumo y no un bien social.
Hermes y el caduceo son el emblema simbólico de la medicina y de la globalización neoliberal.


Principio del fin de la medicina


Para Baudrillard, Cultura posmoderna es “pánico amoral de la indiferenciación
pánico: miedo extremo paralizante , amoral: por fuera de la moral e indiferenciación : falta de límites. Una caricatura de Maitena ilustra este drama:

Maitena

Medicalización:

Es un proceso que se logró mediante el artilugio de convertir la “infirmitas” humana como categoría ontológica, en enfermedad como categoría nosológica, la medicina fue ganando espacios que no eran de su incumbencia. (los certificados de buena salud, los ejercicios físicos reglados, las dietas, el nacimiento asistido, la muerte asistida, la menopausia empastillada, la disciplina del cuerpo y de la mente, los dispositivos sexuales o el control social a través del sexo). Hasta acá la medicina prometeica.
Luego el control de la natalidad por la fertilización in Vitro, los embriones congelados, el control del ADN, el peligro de la eugenesia, la pérdida de la biodiversidad genética el riesgo de la discriminación genética al lado de los beneficios de curaciones biotecnogénicas, de enfermedades hoy incurables.
Se advierte la colisión entre el derecho a la exploración y el principio de precaución frente a la eugenesia, biodiversidad y la no discriminación. Maliandi propone como instancia superadora el reconocimiento de la conflictividad a priori entre estos principios. Es la ética convergente.
De todas maneras se trata, desde una visión fáustica, de la superación de los propios límites del cuerpo humano, de un cuerpo post-orgánico, modelado sin sufrimiento, mediante ingeniería genética y el peligro creciente de la creación de un clon humano. ¿Será un monstruo como Frankenstein o una bella mujer como Galatea?
Es la tercera revolución que Mainetti llama antropoplástica o de Pigmalión.
“El científico fáustico, sucesor de Prometeo el gran benefactor, sigue modelando con su bioncel la estatua de la ciencia, ignorando en qué momento del mármol brotará la sangre”.

Medios de difusión masiva:

Difunden imágenes ambiguas y reproducen un lenguaje medicalizado: muerte súbita: en fútbol, la definición por penales, en Tenis el Tie break .
En política: la enfermedad no es la inflación, ésta es el síntoma como la fiebre. O la cruel y despiadada cirugía sin anestesia.
Muestran la tragedia de la anorexia en las pasarelas y la muerte en la ruta de los espejos, la muerte por desnutrición en el norte argentino, los chicos del hambre en Misiones, con su bajo peso y de repente las casas y los autos lujosos de los poderosos y el glamour de los famosos, ahora perseguidos por la inseguridad. Deleuze, el sociólogo francés ya lo había anunciado: el capitalismo salvaje, convierte ciudadanos en clientes, pero su voracidad hace a la inequidad y los clientes forman ejércitos que quedan por fuera de la subjetivación, son los nuevos excluidos del mercado global.”Demasiado pobres para la deuda demasiado numerosos para encerrar”.
Esto fomenta la nueva fiebre: la seguridad, como mejor inversión. Gastar en rejas, alarmas, perros adiestrados y malos, puertas blindadas, policía privada y un muro tan alto que no deje ver al prójimo. La parábola del buen samaritano ya no es una enseñanza moral sino un juego de video game donde la aventura es salvarse uno olvidando al otro.
La medicina, el equipo de salud están en este mundo, en este nuevo consenso y en este período posmoderno, con sus características, su universalización del mercado y que reclama desde la indignación, la universalización de la Bioética de los derechos humanos.
“La sola aplicación de las leyes de mercado hace a los enfermos mas enfermos”. K. Arrow, Premio Nobel de Economia1963.

Judicialización del acto médico

Se trata de cuestiones propias de la medicina, que en lugar de quedar dentro del equipo de salud y de los pacientes, son resueltas por los jueces de turno. Litigios por supuesta mala praxis o como una industria del juicio como medio de ganar dinero. Hay abogados caranchos en la puerta de las guardias repartiendo tarjetas entre los accidentados y sus familiares, manchando de manera horizontal a sus colegas decentes.
A esto hay que sumar los conflictos de intereses en investigación, en publicaciones, es decir la pérdida del interés primario del médico, esto es, el bienestar del paciente en ámbitos de investigación, de pacientes mutualizados, rehenes de la obra social sin libre elección por cartilla de prestadores, como si fuese un menú a la carta. La mala remuneración por prestación, el médico de la empresa, el de la mutual, que defiende los intereses del pagador y no de los pacientes. El malestar se extiende, la sombra de Hermes acecha, el principio del fin está cerca.


Recuperación de Asclepio y su Báculo

Frente a este desfondamiento, la medicina en busca de Asclepio para cambiar el paradigma mercantilista de la salud como negocio, del medicamento como producto de mercado y no como bien social, para una salud como derecho humano, universal, igualitaria, y justa.
Esto es, el deber ser en las políticas de estado en la promoción prevención y también en la atención de la salud.
Lo contrario y conflictivo es la simbología de Hermes, una consideración de la salud como un derecho negativo, que entra en el sistema de la oferta y de la demanda.
La bioética de los derechos humanos supone una construcción a partir de los límites, donde los derechos humanos son el límite entre lo moral y lo inmoral.
La educación en leyes, principios y reglas de la Bioética y en concepciones de la Bioética en la Investigación es importante, pero no alcanza; hace falta encarnar esos principios y constituirse como seres morales. (Foucault).
EL principio en su polisemia, es el primer instante del ser, desde una perspectiva diacrónica, pero también es razón fundamental o causa primaria de algo, sentido conceptual.
Del mismo modo, fin es último instante del ser razón o causa final. Si se acaba el reino de los fines se acaba el principio.
Un buen médico es aquel que persigue como finalidad el bienestar de sus pacientes, pero antes debió estar el principio como causa primaria, que es la medicina como bienestar de los pacientes. Si en cambio la finalidad del médico es su propio bienestar, sin importar de qué manera lo obtiene, entonces el principio no habrá sido el bienestar de los pacientes sino el lucro, la fama, el prestigio, es decir intereses secundarios.
Lo universalizable es la exigencia de la dignidad de las personas, en justicia a través de los derechos humanos.
EL artículo 5 de la Declaración de Helsinki lo dice: “los intereses de la sociedad y de la ciencia, nunca pueden estar por encima de los intereses del paciente”.
En la solidaridad de redes sociales, los emprendimientos sin auspicio de la industria farmacética. NoGracias www.nogracias.eu
Farmacriticxs http://farmacriticxs.ifmsa-spain.org/

Con esta concepción será posible el fin del principio y no el principio del fin.

Conclusión

El símbolo de Asclepio es un elemento de tipo místico de sanación de creencia en el arquetipo de curación y de apoyo y fortaleza ética; es una comunión entre la Medicina Basada en Evidencia y Medicina Basada en la Persona, es la medicina como un saber de tripe legitimación: por la evidencia científica, por la eficacia técnica y por la rectificación ética del acto.
Hermes y su caduceo, es símbolo actual desacralizado de poder y negocio, como la serpiente del Alfa Romeo, la estrella de Mercedes, la esvástica en BMW, es decir los arquetipos que en las sociedades tradicionales, tenían verdadero valor simbólico, hoy tienen valor comercial y son estrategias del poder hegemónico en red supranacional, con la medicina como una mercancía una producción tecnocientífica que no importa si llega a las personas, no importa la utilidad sino la rentabilidad.
Hay un nivel de solidaridad que se debe ejercer y es la solidaridad encarnada en la cotidianeidad, una manera de bioetizar desde los derechos humanos un hacer carne las reglas y el otro como mi responsabilidad. En medicina, es el interés primario del médico, la ratificación de la premisa ontológica de la dignidad de la persona.

Marcelo Ocampo

Bibliografía

1. DE LA GARZA-VILLASEÑOR, L. Cir Cir 2010; 78:369-376 http://www.nietoeditores.com.mx/download/Cirugia%20y%20Cirujanos/julio-agosto2010/esp/Cir%20Cir%204.15%20EL%20ORIGEN.pdf

2. GHERARDI, C. GHERARDI, N. La Judicialización del acto médico. Medicina 2007; 67:00

3. FOUCAULT. M. Las Redes del Poder. Ed. Amagesto. Buenos Aires. 200.

4. JACQUENOD, R. Diccionario de Mitología. (Salvat).


5. MAINETTI JA. Complejo Bioético: Pigmalión, Narciso, Knock. http://www.saber.ula.ve/bitstream/123456789/26245/1/articulo4.pdf

6. MAINETTI JA. Bioética Ficta. Editorial Quirón., LaPlata, 1993.

7. MAGLIO, F. Determinantes Sociales de la Salud y la Enfermedad http://www.facebook.com/notes/revista-rh/determinantes-sociales-de-la-salud-y-la-enfermedad-por-francisco-paco-maglio/440183106440

8. MAGLIO, F. La Dignidad del Otro. Editorial "Libros del Zorzal"

ISBN: 9789875990951

9. MALIANDI, R. Peligros y riesgos en las investigaciones. Editorial Antrofagia, mayo de 2009.


10. SABA, MV. Atenea, y los Asclepíades: pactos contra el padre. http://www.spp.com.pe/resumenes/saba_atenea.doc


11. SIBILIA P. El Hombre Postorgánico. Fondo de Cultura Económica, 2005.

12. TEALDI, JC. Memoria y Genealogía de la Indignación, Capítulo primero. www.jurídicas.unam.mx.

13. TEALDI, JC. Dignidad. Diccionario Latinoamericano de Bioética. Unesco. 2008.

domingo, 14 de noviembre de 2010

La Concesionaria



Invitado por la gerencia, asisto a una inauguración: nueva planta de vieja concesionaria. La gentileza obedece a que tuve "las mercedes" y el privilegio de comprar dos autos cero, en el lapso de cuatro años e hice todos los "services" en la planta tradicional, aún después de vencida la garantía. Debo a esas compras y a esa confianza, seguramente la invitación, eso que llaman los encuestadores la satisfacción del usuario.

Las circunstancias personales de poder comprar un auto cero, no de alta gama, pero cero, son eso, circunstancias personales.
Lo cierto es que llega el día de la invitación a la inauguración de la flamante concesionaria, y asisto a la hora señalada, de elegante sport y veo la importancia de la planta, e imagino una inversión digna de un joven entusiasta, pero se trataba en realidad, de un viejo entusiasta, un "gitano", que pudiendo acostarse en un colchón de plata, decide hacer la inversión.

El salón enorme, con blindex, aluminio, lujo, con monstruos de circo (enanos, gigantes, pelucas, galeras, bigotes), invitaba a una visión para el deleite, de inmediato, atrapa mi atención “pupilar” las chicas colgantes entre el cielo y la tierra haciendo gimnasia artística con "telas" negras y blancas que colgaban del aluminio y ellas se contorneaban seductoramente, o sea que parecían Hadas, pero no Campanita de Disney, sino hadas de carne y hueso y esa danza en el aire, tan sugerente, pájaros sensuales, sirenas de la noche, el baile del caño y Ulises que había olvidado el tapón de cera en la guantera.

Estoy seguro que deben de haberse quitado las pupilas de los viejos verdes incrustadas en sus nalgas, luego de bajar de las alturas al piso del local. (Mis pupilas aún las estoy buscando).
Pero también pensé en las ordalías del columpio (Ariadna, Fedra), en definitiva la mujer en el aire. Pero no pensé que llegarían a imitar a las heroínas de la tragedia; hoy las A.R.T salen caras y las chicas no se suicidan en el aire, sino en la ruta de los espejos, en una trampa mediática, allí en el punto de fuga, precisamente, donde coinciden, antes de disociarse, las mujeres chaqueñas que mueren de hambre, con las mismas medidas antropométricas de la chica anoréxica víctima del trágico juego de los espejos.

Lujo del imperio Persia, comidas de ricos: había mesas suntuosas, rubias de peligrosas curvas y de senos agresivos, que maridaban muy bien con el canapé, el camarón y el salmón fileteado.
Para beber elegí entre gaseosas y vino blanco, un tinto de alta gama, como los autos en la vidriera, un sensual Cabernet Sauvignon, que me pareció la mejor opción, porque en las mesas, bien servidas con mozos gentiles, había tablas de quesos, fiambres y otras delicias, parecía o imagino que parecía el gran banquete en el cielo.

Y hablando de cielo, voy a una de las mesas rodeada de personas paradas alrededor de las exquisiteces, picoteando a dos manos, entre ellas, dos curas, uno que conocí en casa de un familiar y fui a saludar a la persona que era la única conocida en todo el inmenso no lugar.

Empezamos a conversar mientras nos deleitábamos con los manjares y le hago notar que estaba tomando gaseosa en vez del "ígneo bebedizo".
¿Está rico? pregunta -si padre es la sangre mas noble de Cristo. -Entonces la voy a probar- y ahí nomás se mandó y se la tomó.

El otro cura, representante de un hospital, muy charlatán y muy educado, cuando le digo del vino, acepta tomar.
Pero solo una copa -¿tiene que manejar, padre?-no, tengo que hablar y si tomo de mas por ahí digo el nombre de otra agencia de autos. (Risas cómplices entre ambos sacerdotes)

Y ahí nomás, sin decir agua va, uno de ellos comenta: -¿viste que curioso que a Kirchner lo velaron a cajón cerrado?
- Sí lo he visto. - Dicen que se pegó un tiro- especula el sacerdote, mientras se mandaba al buche un saladito.
No me animé a decir que era un absurdo y pensé:- sí, lo único que falta, se pegó el tiro con la escopeta de Yabrán, y está vivo de vacaciones, en Menfis con Elvis.

No quise saber más del asunto y atrapo la atención de ellos, aludiendo al parecido de Asclepio, dios de los médicos y de Jesús (riesgo de muerte al nacer, poder de resucitar a los muertos y de curar a los enfermos mediante el recurso de la fe y los dos, sacrificados y luego resucitados).

Se une a la mesa un médico que conozco desde hace años, católico practicante, que dialoga en un mismo idioma parroquial acerca de las sutiles diferencias entre salesianos, carmelitas, franciscanos, en buena tertulia con los curas. Tan buena que el mas locuaz, le entrega una tarjeta personal, que saca de de un tarjetero plano y reluciente como plata, del bolsillo interior de su saco azul que cubría su clergyman negra, debajo del típico alzacuello blanco. De inmediato vino a mi memoria la invitación de cortesía: elegante Sport.

De repente, uno de los curas me pregunta -y vos ¿a que parroquia vas?
Le dije que no concurría a ninguna desde hace mucho tiempo,
-¿Cuánto tiempo?
Desde que me compré unas sandalias y al llegar a casa, mi mujer me dice: parecen franciscanas- Le contesté no, son socráticas.

Mi pecado: estar en un no lugar. (No pude sustraerme a las delicias que supuse).

El pecado de los curas: hablar en una concesionaria en nombre del Señor, que es como vender a Dios en un lugar pagano. (Los exotéricos tienen la bendición de la gente bien).

Desde luego, no me quedé para escuchar la homilía panegírica sobre autos ni a la mesa de postres y me vine a casa con la panza llena y el ánimo encendido, pero con el alma vacía y con un sabor a nada que los griegos ignoraban.

Marcelo Ocampo

domingo, 24 de octubre de 2010

Ética, violencia y Quebracho


Si uno busca definiciones de Quebracho, como suele ocurrir, la definición no es unívoca sino multívoca.
En botánica por ejemplo, el quebracho colorado es rico en taninos y su madera es fuerte y apta para fabricar durmientes, tranqueras, pero también puertas, portones y muebles de lujo, (arte rústico). Una cuestión simple y elemental de gusto y de riqueza, ubica a los elementos construidos con la madera de este árbol, del lado de la gente bien con cierto poder económico.
En la cinematografía, Quebracho, esta ambientada en la segunda mitad de la década del ‘10, focaliza sobre el problema de los hacheros del quebracho, explotados por los empresarios ingleses, quienes gracias al amparo de los gobiernos provinciales y nacionales (los cipayos de Jauretche) y a la ayuda represiva de la policía local (fuerza de choque represora) y de una pequeña fuerza armada especialmente formada por la empresa (“establishment”), sometían a los obreros argentinos a condiciones de esclavitud.
Desde la política, Quebracho, cuyo nombre oficial es Movimiento Patriótico Revolucionario Quebracho (MPR Quebracho), en su página en Internet, se define como:
-una organización política que lucha por la liberación nacional y social de nuestra Patria. Por un país socialmente justo, económicamente independiente y políticamente soberano. Por la Revolución Nacional Antiimperialista.
Una entrevista:
A QUEBRACHO SE LO ASOCIA CON LA VIOLENCIA. ¿USTEDES SON VIOLENTOS?
-Acá el único violento es el sistema… http://www.quebracho.org.ar/index.php?module=Documentos&func=view&mid=27

Su justificación de métodos es la lucha contra el sistema que es violento. El sistema es en efecto violento y esa violencia es la madre de la inequidad con exclusión social.
Pero este sistema monológico de pensamiento, genera métodos de lucha que incluyen entre otras acciones contra “el sistema”, el corte de tránsito sobre las autopistas.

Las crónicas informan que La Autopista Buenos Aires-La Plata fue cortada la tarde del 15 de octubre, en forma total al tránsito y durante más de 5 horas, a la altura del partido bonaerense de Quilmes, por militantes de la agrupación Quebracho y de la Coordinadora de Trabajadores Desocupados.

La medida de fuerza se realiza a la altura del kilómetro 21 de esa autovía, en reclamo de planes sociales y de participación en las políticas públicas de asistencia, según dijeron sus protagonistas en el lugar.
El corte del tránsito, que es total, se llevaba a cabo, cerca de las 16, con la instalación de cerca de un centenar de personas y un piquete de neumáticos y piedras.
“Hace cinco horas que estoy acá –contó un chofer de larga distancia–. Tengo 32 pasajeros, incluidos ocho chicos. Se nos terminó el agua y el baño rebalsa”.
http://www.clarin.com/ciudades/varados-autopista-Plata-piquete-Quilmes_0_354564734.html

Un análisis desde la etimología advierte de una paradoja simbólica, por la polisemia de la palabra quebracho: el quebracho es fuerte y noble, en la naturaleza, pero es la esclavitud y el sufrimiento de los hacheros. ¿Un movimiento que usa la violencia contra otros ciudadanos puede considerarse noble?
¿Es el corte de la autopista un método violento, represivo?
¿Es detención forzada de personas inocentes en comisarías de “doble mano”?
¿El fin justifica los medios, como en la dictadura, donde el reino de los fines fue el reino de los miedos?
Los poderosos del sistema, se enteran antes (Información de privilegio) y evitan quedar encerrados, o van en helicóptero; habrá que pensar un piquete en el aire, como ya lo hizo Aristófanes en las Aves, donde obliga a negociar “mano a mano” a las aves con los dioses.

“La violencia, como la cinta de Moebius, tiene una sola cara”.
Me refiero a la violencia contra el natural modo de proceder, es decir el acto violento: Que se hace bruscamente, con ímpetu e intensidad extraordinarias. (DRA).
Esta violencia de Quebracho enrarece el aire y se hace carne, genera indignación porque la acción es desproporcionada y en contra del “otro” al cual debo cuidar y no maltratar.
Es una colisión de derechos: el de circular libremente, versus el derecho a la protesta. En este caso hubo impedimento de circular y detención forzada de personas. EL estado que es el que debe actuar para garantizar los derechos de los ciudadanos, estuvo ausente, con lo cuál es cómplice de la maniobra violenta. No de reprimir, sí no de organizar la protesta con el grupo.

"La violencia siempre viene de arriba"

Los burgueses ya no se asustan porque son la gente bien, (“establishment”), dueños del casino o timba universal. No tienen rostros ni tampoco un lugar como los viejos castillos medievales rodeados por muros y fosas, sino que están en “en Babilonia” (la lotería de Babilonia, Borges) y usan Crupier de turno para el azar del otro. El habitante de Babilonia, conocía lo que los griegos no habían vislumbrado: la incertidumbre, que es hoy, una característica de la posmodernidad.

Aún admitiendo que el crupier está en la mesa chica de los sindicatos (trabajadores pobres sindicalistas ricos); en los grandes pooles transgénicos, aspirando glifosato, mientras en la plaza un pibe fuma paco; aún en la tinta negra como la bilis de los medios de difusión masiva; en la pantalla mostrando chicas anoréxicas que mueren en la ruta de los espejos, mientras en el Chaco, una mujer con las mismas medidas antropométricas muere de hambre; aún en el crupier local de la multinacional que fomenta el derecho a las patentes del medicamento y pisotea el derecho a la salud y el acceso a los que menos tienen; aún pensando que el crupier descansa en Olivos.

¿Que sentido tiene una infusión de caos con olor a caucho quemado sobre la autopista durante 5 horas? El derecho al reclamo por los mas necesitados, no debería ser desproporcionado, con el sufrimiento y maltrato a otras personas.
No se trata de robar a los ricos tipo "Robin Hood" pero tampoco al "Hood Robin" del neoliberlismo donde los que menos tienen terminan pagando mas. (Paco Maglio)

Como en la fábula del lobo y el cordero, sin embargo, el uso de la violencia siempre se acompaña con la pretensión de un justificativo. (Ricardo Maliandi)

Admitiendo la conflictividad y la indignación por la inequidad en este mundo globalizado, con un exacerbado individualismo, ¿Que se puede hacer desde la bioética frente a la inequidad y a la injusticia social?

La respuesta es la defensa de una ética universalista, la defensa de los derechos humanos, a través del reclamo a los gobernantes, a través de redes sociales solidarias, a través del diálogo; una ética encarnada en la cotidianeidad, que haga de la indignación la fuente de la moral como reclamo justo y universal. Esta propuesta excluye la violencia ejercida sobre las personas que conforman la sociedad, esto es, las personas utilizadas como medios para un determinado fin.

Pensar al hombre como cuerpo, es respetar su “derecho” a la integridad, es decir a no ser avasallado, violado, traspasado, mutilado en su precariedad. A partir de esta exigencia, Levinas, supone la preeminencia ética del otro sobre mí: “el otro es asunto mío, su dolor, su sufrimiento, su muerte, la violencia que lo vuelve vulnerable y precario, es asunto mío”.

Marcelo Ocampo

Literatura consultada

Borges JL. La lotería en Babilonia, Ficciones, Emecé Editores

De Diego JL. Babilonia, Enfoques Diario el Día, La Plata. http://www.eldia.com.ar/edis/20101016/opinion3.htm

Maglio F. Aspectos sociales de la Bioética. Diccionario Latinoamericano de Bioética. UNESCO, 2008

Maliandi R. El papel de la conflictividad en la ampliación de la razón. La Razón del Minotauro. Editorial Almagesto.

Pfeiffer ML. Violencia y tragedia, ética y estética. El Báculo de Asclepio: http://elbaculodeasclepio.blogspot.com/2009/01/violencia-y-tragedia-tica-y-esttica_4811.html

Tealdi JC. Bioética de los Derechos Humanos. Investigaciones Biomédicas y Dignidad Humana, México, Instituto de Investigaciones Jurídicas, Universidad Nacional Autónoma de México, 2008.
ISBN 978-607-2-00253-1